No es frecuente verle utilizar un tono áspero. De hecho, públicamente, suele hacer de la diplomacia su seña de identidad. Ayer, en cambio, José Miguel Ayerza optó por la contundencia, sin paños calientes. En plena negociación del convenio provincial del metal, el secretario general de Adegi señaló que habría que preguntar a los 44.000 parados que hay en Gipuzkoa qué piensan de que «algunos» planteen «generar conflicto» en el sector del metal porque la propuesta de la patronal sea «mantener» unas condiciones «privilegiadas».
Con una negociación que promete ser larga y conflictiva, Ayerza insistió ante las preguntas de los periodistas que la patronal ha presentado una propuesta «responsable» que, en resumen, supone congelación salarial, aumento de jornada, mayor flexibilidad interna y una cláusula de paz social por la cual los sindicatos se comprometen a no llevar a cabo movilizaciones mientras se negocian los pactos de empresa. La respuesta de las centrales sindicales ha sido el rechazo absoluto, solicitando la retirada de los contenidos regresivos.
Adegi insiste en que su oferta es el «mantenimiento de los privilegios» que tienen los metalúrgicos guipuzcoanos que, según Ayerza, tienen los «salarios más altos» de toda España, que son un 35% superiores a los de Bizkaia y un 32% a los de Araba.
«¿Qué piensan los 44.000 parados de Gipuzkoa sobre ello?», se preguntó el secretario general de la patronal, que recordó que la patronal también reclama que, una vez se acuerde el convenio del sector, «se pueda negociar libremente» en las empresas, en función de su evolución particular, en ausencia total de conflictividad.
«Apostamos por el acuerdo, la estabilidad y el mantenimiento de unas condiciones salariales y de jornada muchísimo más favorables que en otros lugares con los que tenemos que competir», apostilló Zubiaurre.
En este sentido, Ayerza añadió que «ni la Administración ni los sindicatos son conscientes de la gravedad de la situación».
Preguntados sobre si han mantenido contactos con la Diputación desde la llegada al Gobierno foral guipuzcoano de Bildu, Zubiaurre admitió que «algún encuentro ha habido pero llevamos tiempo pidiendo que se articulen medidas e instrumentos para fomentar la actividad económica, y seguimos a la espera de que se vea un programa de acción o iniciativas». A su juicio, el Ejecutivo foral tiene «poca política» que fomente la economía guipuzcoana y la creación de empleo.