La cuesta de enero ha sido este año más empinada de lo normal, al menos en lo que respecta al paro. Y es que los Sevicios Públicos de Empleo se encargaron ayer de dejarnos gélidos al constatar que el País Vasco fue el pasado mes la comunidad autónoma en la que más subió el paro. Ni más ni menos se incrementó un 7,2% en relación al mes anterior, lejos del 4,01% registrado en el conjunto de España. En Gipuzkoa el aumento ha sido también mayor del esperado y se convierte en el peor enero desde 2009.
Llevado a cifras globales el paro aumentó en la CAV en 10.473 personas, lo que deja la cuantía total de parados en 155.867. Aunque enero es un mes en el que tradicionalmente sube el paro tras finalizar las contrataciones navideñas, el aumento ha sido muy superior al de otros comienzos de año, lo que ha cogido a contrapié a los responsables políticos. De hecho, el viceconsejero de empleo, Javier Ruiz, se apresuraba a señalar que «cuando se produce un aumento como el registrado durante este enero, evidentemente nos causa una gran preocupación».
El mayor aumento porcentual se produjo en Araba, con un 8,27%, lo que supone 1.849 desempleados más; seguido por Bizkaia, con un 7,04% y 5.767 parados añadidos. Por su parte, Gipuzkoa registró un aumento del 6,95%, con 2.857 nuevos inscritos, lo que eleva la cifra global de parados a 43.987.
Pese a ser el territorio donde menos ha subido el desempleo, Gipuzkoa ha aumentado el ritmo de crecimiento del paro de los dos últimos eneros, situándose solo por debajo de 2009, el año en el que se sintió con toda la crudeza el inicio de la crisis. Una tendencia que tampoco se esperaban en Adegi. Su director de Competitividad e Innovación, Patxi Sasigain, calificó ayer el dato de «catástrofe», al tiempo que indicó que se esperaban un mal dato, pero no de esta magnitud». La patronal prevé una pérdida de 1.300 empleos para este año, aunque visto el dato de ayer la previsión se podría quedar corta.
Servicios, la que más destruye
La mayor pérdida de empleo la registra el sector servicios, con 2.123 parados más que el mes anterior, y en menor medida la industria, con 280 y la construcción, con 200.
El director de Competitividad señaló a DV que es muy difícil saber las razones, aunque se podría achacar a la evolución del comercio, que en los últimos meses está siendo negativa, a lo que se suma el final de la campaña navideña. También indicó que se ha producido un aumento de expedientes de regulación de empleo en diciembre, cuyos efectos se han empezado a notar en enero. Así, apuntó que los EREs de suspensión afectaban a 1.317 trabajadores, los de extinción a 174 y los de reducción a 320. Pero no todo son malas noticias, ya que recalcó que la industria no ha registrado un aumento preocupante.
En lo que respecta a la afiliación a la Seguridad Social, Gipuzkoa registró una media de 4.172 ocupados menos en el Régimen General, lo que deja la fuerza laboral en 224.445. La destrucción es importante, pero hay que tener en cuenta que las empleadas de hogar y los trabjadores del campo han pasado a dicho régimen. Por su parte, en el País Vasco se destruyeron 12.708 empleos hasta situar la afiliación en una media de 711.861.
Los sindicatos vascos consideraron «alarmane y demoledor» el incremento del paro resgistrado en Euskadi y demandaron un cambio en las políticas económicas.