José Ignacio Wert acudió ayer al Congreso de los Diputados para hablar de sus intenciones respecto al amplio abanico que forma el mundo cultural: cine, museos, propiedad intelectual, libros, la futura ley de mecenazgo y toros.
El ministro de Educación, Cultura y Deportes hizo hincapié en el mundo del audiovisual, en general, y en el cine, en particular. Abogó por un cambio de las subvenciones para este sector con un modelo mixto de financiación «en el que las ayudas directas se complementen de forma progresiva con una política más decidida de incentivos fiscales».
En su comparecencia, Wert aseguró que este viaje no se realizará de forma abrupta sino que estos dos caminos de financiación convivirán en el tiempo. Recalcó que las ayudas directas no van a desaparecer, confirmó que mantiene conversaciones con el sector para explicar estas medidas y que «dentro de unas semanas» ofrecerá más datos. Asimismo, anunció que el Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales fomentará nuevos modelos de negocio de distribución y exhibición de películas. «Se potenciará la política de visionado de nuestras películas entre programadores y agentes comerciales», señaló Wert, además de anunciar un fomento de la versión original.
El ministro también explicó algunas de las consecuencias de las primeras medidas tomadas por el Ejecutivo en este mes de ejercicio, como la eliminación del canon digital. La compensación que los autores recibían por este gravamen será sustituido por «una compensación equitativa» con cargo a los Presupuestos. La medida será de carácter provisional hasta que Bruselas armonice este impuesto en toda la Unión Europea. Wert comentó en su intervención que el canon digital ha demostrado, «en la práctica y en los tribunales», ser un modelo cuestionado y «lleno de ineficiencias, contestado desde la sociedad y difícil de gestionar». Otra de las iniciativas, también sin calendario, es la reforma de la ley de propiedad intelectual «en claves digitales» para que sirva de soporte «al talento, a la libertad creadora y a la innovación». Wert comentó que esta nueva normativa debe acompañar y no entorpecer «la transición digital de las industrias culturales y españolas y que lo haga en términos que favorezcan la creación y la innovación».
Impulso a la tauromaquia
El ministro anunció que su departamento, a través de la Secretaría de Estado de Cultura, va a darle un nuevo impulso a la tauromaquia. «Adoptaremos, en colaboración con otras administraciones, las medidas para la puesta en valor de los toros como bien cultural», indicó Wert. Consideró fundamental una mayor coordinación de las comunidades autónomas para «preservar la pureza de la tauromaquia» con «una reglamentación básica en los aspectos fundamentales de los espectáculos taurinos». El mecanismo será la revitalización de la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos, que contará con las asociaciones profesionales y de los aficionados. Además, anunció el apoyo a las iniciativas que promuevan la tauromaquia como patrimonio inmaterial de la humanidad.
El representante de Chunta Aragonesista, Chesús Yunque, indicó que denominar cultura a la muerte de los toros es como «pretender que Auschwitz sea patrimonio de la humanidad». Un comentario que suscitó la sorpresa y la indignación de los diputados y que aunque se apresuró a retirar. El diputado de ERC, Joan Tarda, aseguró que «en Cataluña no habrá más toros a no ser que venga la Legión», a lo que Wert afirmó que será el Tribunal Constitucional quien se pronuncie sobre la legalidad de la normativa aprobada en el parlamento catalán