SEGUIMOS de enhorabuena de la buena y es que una de mis sociedades más queridas y apreciadas viene de celebrar su treinta cumpleaños fundacional, que no está nada mal. Y es así, por el esfuerzo de muchos irundarras y bidasotarras que lo han dado todo a lo largo de estos seis lustros.
Hablo de la sociedad Elizatxo, que está encerrada en un bonito bajo de no sé qué calle, pero que da a la plaza Pío XII, muy cerca de un espacio parroquial perteneciente a la Sagrada Familia.
Total que allí estuve con su presidente, José Mari Fernández Manterola, que sigue con las pilas cargadas y la confianza depositada en sus directivos. A saber: Patxi Marquínez Irazu, secretario que ha ejercido como mi confidente facilitador de datos y que es el autor del afamado caldo 'quema-lenguas'; Carlos Esteban, tesorero de bigotes; y Jesús Silanes, Justo Cantador y Jesús Ruiz, vocales.
Son quienes marcan ahora el camino que iniciaron anteriores directivas que tuvieron como presidentes a Celes Pérez Correa, Francisco Soriano, Florián Amiano, Kike Cabezas, Ignacio Lopetegi, Anselmo Mugica, Jesús Ruiz (¡qué bien jugabas a rugby!), el vinatero Carmelo Arambarri, Ramón Arretxea 'Tuco', Ignacio de la Fuente 'Conejo', José Mari Etxaniz 'El gran capitán', Juan Luis García León de sus porterías, Julen González y Ángel Pérez.
Buena parte de estos grandes elementos estaban en la comida festiva, como también Juan Antonio del Campo, Luis Pascual, Javier Echániz y Manuel Angurel, que formaban cuarteto. Había socios y no socios invitados, todos juntos y super-revueltos. Por ejemplo, Jesús Echániz, Ignacio García, mi vecino Juan Ramón Arretxea, Jesús Mari Echániz, Ángel Mari Corral, Santi Echániz (¡cuánto Echániz...!), el citado Carmelo Arambarri, 'Conejo' de la Fuente, Feliciano de Diego, Juan Larraburu, José Luis Grobas y Ángel Gutiérrez.
Más tropa, con Juan Carlos Velasco, Eulogio García Marcos, José Roncero, Fernando Santamaría, Francisco Santano y Arturo Fernández, a quien seguí como futbolista en su etapa juvenil. Arturo, que si quiere ser actor lo será, estaba con su aitatxo Ovidio, amigo mío y de Agustín Santano.
También se sumaron los representantes de las sociedades invitadas. Por ejemplo, Juanjo Carrillo y Jesús Mari Martín 'Txaflis', por La Salle-Triple A; mi amigazo Vicente Ruiz y Javier Marañón, de Aduana Elkartea; Vicente Velasco y Cándido Morán 'Relojes', por Los Perolas; Ramón Laborda (recuerdos para Cristina) y José Barreiro (¡Aúpa Palmera o como se llame!), de Beti Lagunak; José Alache y Antonio Navarro, del Casino de Anaka; Antonio Azcona y Antonio Soto, por Danok Artean; Luis Etxebeste e Íñigo Uruñuela, por la Irungo Atsegiña; Carlos Hernández el 'amigo de los sellos' y el revoltoso Miguel Ruiz Hoyos, por el Casino de Irun; Javier Troitiño y Roberto González, por Irungo Euskal Kirolak; Rosario Berastegi, todo un señor, con Miguel Pérez, desde Lagun Artean; Juanjo Aldako y Rafa González, por el Kurpil Kirolak y los grandes hermanos Urra, Bittor y Joaquín, que estrenaron a la Cofradía del Salmón. Bueno, también había otra sociedad que le encanta el anonimato. Allá ella y ellos.
La comida fue preparada por los directivos de Elizatxo -con excepción del 'presi'- que contaron con la colaboración de Ginés Portilla, Eulogio García y Andrés Fernández. Sirvieron Elena Fernández Alonso y Ramón Fernández Pego, medio gallegos, medio extremeños, pero majos enteros.
¿Y qué sirvieron? Entremeses (tonelada de ensaladilla soviética, langostinos, espárragos de los gordos y foie), merluza con kokotxas y solomillo con salsa de queso azul, además de esa tarta tan buena que hace en 'Hawai' Juan José Urigain y su equipo.
Tuve el honor de sentarme en la mesa presidencial con Pello Mª García de Kortazar, Feliciano de Diego, Ginés Portilla, Nino Varela y José Álvarez, 'Tigre Barrios', uno de los mejores jugadores del Txunturro H. También, con José Antonio Santano, Alberto Buen y Pedro Alegre, que debutaba. No sé por qué, pero hablando con estos últimos me vinieron a la cabeza los apellidos, Rodríguez, Salom y Etxepare.
Actuó el 'Orfeón de la Castaña', con José Antonio y Juan Mari Salas, a la cabeza, Fernando Antón, José Mari Fernández, José Mari Altuna, Manolo Díez, Valentín Aldalur, Julián Serrano, Alberto Urrestarazu, Regino Ortega, Juan Izagirre y Paco Apellaniz, con Pepe Arcelus a la acordeón y la dirección de Jaime Tejada, diplomático de aspecto, ñoñostiarra de origen e irundarra de adopción.
Cantaron, y muy bien, las de siempre y también un 'Los amigos.., así' que me dedicaron, provocádome una emoción supina. También entonaron, por pensamiento del alcalde Santano, unas piezas del Irun de los años 20, que se oían a la hora del txikiteo.
Y eso, que genial y a por los 31.