Ayer por la tarde se agotaron las 300 entradas que se habían puesto a la venta en las oficinas de turismo por lo que, a la espera de los cien billetes que se ponen a la venta en las taquillas de Itsas Etxea a partir de las siete, el lleno está casi asegurado. El concierto de la Orquesta Sinfónica de Euskadi comenzará a las ocho, en una cita con Jesús Echeverria como director y en el que Ludwig van Beethoven es el protagonista: en primer lugar se interpretará 'Obertura de Egmont' para tocar a continuación la 'Tercera Sinfonía o Heroica', con sus cuatro partes 'Allegro con brio', 'Marcia funèbre, Adaggio assai', 'Scherzo, Allegro Vivace' y 'Finale, Allegro Molto'.
El director general de la OSE, Iñigo Alberdi, explica que «la actuación de esta tarde en Hondarribia se enmarca dentro del ciclo 'Orkestra herrietan', una iniciativa con la que salimos del circuito habitual de conciertos que se celebran en las capitales vascas y con la que nos acercamos a los pueblos, algo necesario porque somos un servicio público pagado por todos». Dentro de este programa, la OSE llega cada año en tres o cuatro pueblos en conciertos «con mucho éxito» y que permiten escuchar a la orquesta «en la puerta de casa.
Habitualmente, el conjunto actúa con cien componentes pero en este tipo de eventos como el de hoy en Itsas Etxea, el número de músicos se reduce a sesenta para poder entrar en el escenario. Entre ellos, no hay nadie de Hondarribia pero sí encontramos a cinco irundarras: Irene Etxebeste, Jesús Castillo, Miguel Etxepare, Cristina Vértiz y Arkaitz Martínez. El director general anima a adquirir una de las últimas cien entradas porque «a a lo largo de una hora escucharán melodías de Beethoven muy conocidas que permiten acercar la música clásica al gran público y que son muy exigentes para los instrumentos de cuerda y viento».
Por quinta vez en la ciudad
La orquesta cumple este año su treinta aniversario tras formarse por iniciativa del Gobierno Vasco en 1982. Desde entonces, la de hoy es la quinta vez que actuará en Hondarribia después de estrenarse en los ochenta en la parroquia y actuar por última vez junto al Orfeón Donostiarra en 2003 en Hondartza Kiroldegia.
Los números reflejan que la OSE es una orquesta de primer nivel. Con sede en Donostia, tiene 7.000 abonadas y 150.000 espectadores acuden a uno de los cien conciertos que ofrecen cada año con una media de ocupación del 92%. De sus cien músicos profesionales, que ensayan más de seis horas al día, un tercio son de Euskal Herria, un tercio del Estado y el resto provienen de Francia y de otros países europeos. En este 2012, ya preparan otras citas como una ópera en Bilbao, la grabación de un disco, una actuación por el 75 aniversario del bombardeo de Gernika y conciertos de la mano de Kirmen Uribe, Kepa Junkera, Oreka TX o Txirri Mirri y Txiribiton.