La Policía Municipal analiza las grabaciones de las cámaras de seguridad del ascensor público de Bizkaia etorbidea para identificar al a los autores de la acción vandálica que dejó fuera de servicio este elevador el pasado sábado. La avería, cuya reparación ha costado 3.500 euros, ha obligado a reemplazar las dos hojas de la puerta automática exterior del ascensor. Técnicos de la empresa instaladora Orona arreglaron los desperfectos ocasionados en la puerta del ascensor que da a la terraza del restaurante Txondorra. Los trabajaron finalizaron para el mediodía e inmediatamente se reanudó el servicio del elevador.
Los operarios de Orona no ocultaban su sorpresa ante el alcance de los daños infligidos al elevador. Todo apunta a la acción de algún vándalo que «tuvo que emplearse a fondo para desencajar a mano» la puerta exterior de sus guías. La ausencia de marcas de herramientas o palancas en el marco induce a pensar que fue una gamberrada totalmente gratuita, y no un intento de robo para apoderarse de elementos de acero inoxidable. Su valor como chatarra «no rebasaría los 30 euros» indicaba uno de los operarios de Orona.
Esta inexplicable acción «es la avería más grave» de cuantas han atendido estos dos técnicos. Al parecer, uno o varios desconocidos «tuvieron que aprovechar el momento en que la puerta se abre o se cierra para emprenderla a tirones en la base de la misma hasta sacarla de su carril». La operación, según estos técnicos, «no es cosa de niños. Exige emplear mucha fuerza física» advertían.
Las ascensores públicos son el blanco predilecto de los vándalos que campean al amparo de la noche y con preferencia los fines de semana. De sus andanzas saben algo los vecinos del barrio Gorostiza (Malvinas), usuarios habituales del ascensor de Bizkaia etorbidea.
Una indignada vecina señalaba que «ya no quedan extintores» en las escaleras del tramo de ascensor que sube hasta Gorostiza, porque «los arrojan por el hueco de la escalera». Al impactar desde tanta altura revienta y levanta un montón de espuma en la base del edificio de garajes donde se halla el ascensor.
Las cámaras de seguridad instaladas en los accesos a este ascensor parecen no disuadir a los gamberros que «orinan, ensucian y pintan en el elevador» señalaba esta señora. El problema, a su juicio, es que «deberían poner otra cámara dentro de la cabina del ascensor».
El ascensor público de Bizkaia etorbidea, inaugurado en octubre de 2008, al estar oculto de la vista en el interior del edificio de garajes, «suscita muchos reparos entre la gente mayor y las mujeres, sobre todo durante la noche» advertía esta vecina que aboga por mejorar la vigilancia «con cuantas cámaras de seguridad que hagan falta».
Uno de los motivos de preocupación y temor para los usuarios nocturnos de este elevador lo constituyen los «jóvenes que acostumbrar a permanecer pasando el rato en las escaleras» añadía.
La grave avería que ha mantenido cerrado el ascensor durante toda la pasada semana ha supuesto un quebranto para los vecinos de Gorostiza que utilizan este servicio para acceder al centro urbano. «Vaya faena que nos han hecho, y encima en el peor momento», se quejaba bajo la nieve uno de los muchos usuarios que hasta ayer tuvieron que andar escaleras arriba y abajo entre Gorostiza y la avenida Bizkaia.