Después de un viaje de más de 4.000 kilómetros, la ola de frío siberiano llegó ayer a Euskadi para algo más que una visita pasajera. El temporal, que causó las primeras afecciones, especialmente en las carreteras, no ha hecho sino empezar y persistirá al menos hasta la próxima semana. Según la Agencia Estatal de Meteorología, Aemet, hoy se presenta la jornada más gélida, con temperaturas bajo cero que caerán varios grados más, y mañana y el domingo se intensificarán las nevadas. El lunes las nubes descansarán, pero volverán a derrumbarse los termómetros, pronostica la directora de Aemet en el País Vasco, Margarita Martín.
Por algo este temporal ha sido anunciado como uno de los episodios más crudos de la última década, que puede llegar a batir registros de temperaturas mínimas. Como aperitivo, ayer Gipuzkoa se congeló a 4 grados bajo cero, la mínima registrada hasta las ocho de la tarde en la estación de Zumarraga, informó Aemet. En Ordizia se quedaron a -3,1 grados; y -2,5 compartieron Errenteria y Hondarribia. La Agencia Vasca de Meteorología, Euskalmet, midió la mínima de Gipuzkoa en Jaizkibel, con -6,7 grados.
Y para hoy el mercurio se ha reservado el plato más fuerte, con registros que podrían descender hasta los -6 grados en la zona costera y los -8 en el interior. Euskadi se mantiene al menos hasta mañana en alerta naranja por nieve y temperaturas gélidas, lo que obliga a extremar las precauciones, indicó la Dirección de Atención en Emergencias y Meteorología del Gobierno Vasco. Hasta catorce comunidades autónomas, a las que se suma Melilla, se encuentran en alerta amarilla y/o naranja por el frío, la nieve y el hielo.
Siguiendo al pie de la letra las predicciones de los meteorólogos, en Gipuzkoa, la demostración de crudeza empezó ayer de madrugada. Tras una noche en que la cota de nieve bajó a nivel de mar, comenzaron a primera hora de la mañana tímidas nevadas, mucho más intensas en el interior, donde los copos no dejaron de caer durante toda la jornada. En Lazkao, por ejemplo, el manto que cubrió los coches alcanzó los 15 centímetros de altura. Según los datos de Aemet en el País Vasco, el municipio guipuzcoano donde más precipitaciones se registraron fue Ordizia, con 7,2 litros por metro cuadrado. En Zumarraga cayeron 3,9 litros por metro cuadrado, mientras que en la costa la precipitación fue mucho más escasa.
Pero fue a mediodía cuando la situación empezó a ponerse fea, por el peligro que entrañó la nieve en las carreteras guipuzcoanas. La red principal permaneció abierta durante todo el día, aunque algunos puntos, como Etxegarate, sufrieron cortes puntuales para que pudieran trabajar las máquinas quitanieves. Sí fueron cerrados al tráfico los puertos de Artikutza, Bidania, Urraki y Arlaban, indicó el Departamento vasco de Interior. En Elosua, Andazarate y Lizarrusti, el uso de cadenas fue obligatorio, y se pidió precaución a los conductores en todas las vías.
Vitoria, la más castigada
El parte de 'guerra' deja una lista de numerosas afecciones, la mayoría accidentes en carretera. En Gipuzkoa no hubo incidencias graves. Fue Álava el territorio más castigado. A consecuencia de la nieve y las placas de hielo, al menos ocho personas resultaron heridas en los numerosos accidentes de tráfico registrados, 25 sólo en Vitoria.
El siniestro más grave ocurrió por la mañana en la plaza de Gamarra de Vitoria, donde un autobús de la compañía Pesa que se dirigía a Donostia chocó contra un árbol para evitar la colisión con otro autobús que también salía de la ciudad. En este accidente uno de los chóferes resultó herido grave y seis pasajeros sufrieron lesiones leves. En la capital alavesa no dejó de nevar durante todo el día, lo que llevó al Ayuntamiento a acordonar la céntrica plaza de la Virgen Blanca, para evitar resbalones por el hielo.
Pero fue la imagen de una bahía de La Concha cubierta de blanco, con los bañistas fieles que no perdonaron su baño diario, la que se llevó la atención de fotógrafos, televisiones y curiosos. En Donostia, aún se recordaba el caos vivido hace tres años por una intensa nevada que no dejó de caer durante siete horas, en enero de 2009. La meteorología se comportó ayer de forma menos beligerante y las consecuencias fueron también más leves. La concejala de Protección Civil, Nekane Burutaran, recordó a media mañana que «la prioridad» siguen siendo los accesos hospitalarios, los centros escolares y los carriles bus para que todos los barrios puedan estar comunicados a través del transporte público y que hoy volverán a ser vigilados. Ayer todas las líneas circularon con normalidad, informó la compañía Dbus.
Prohibida la caza
A la vista del recrudecimiento del temporal, la dirección de deportes de la Diputación de Gipuzkoa recomendó la suspensión de las actividades de competición incluidas en el Programa de Deporte Escolar para este fin de semana, para evitar los desplazamientos entre municipios de los participantes. La institución foral también prohibió todo tipo de caza «hasta que el tiempo mejore», una decisión que también tomó la Diputación vizcaína. Por su parte, Mondragon Unibertsitatea suspendió las clases para hoy en los campus de Arrasate, Oñati y Eskoriatza.
Las mesas técnicas de emergencias, que coordinan los trabajos entre las diferentes instituciones, seguirán hoy con atención la evolución de las previsiones meteorológicas. Sin descanso, los equipos municipales trabajan para esparcir sal en los recorridos prioritarios para intentar amortiguar las consecuencias de un temporal que, todo apunta, pasará a los registros históricos de la meteorología.