La afición, que ya salió maltrecha del último partido ante el Santboi, con un cuadro generalizado propio de todas las afecciones que amenazan al músculo encargado de bombear el fluido de la vida por el organismo, veía cómo la sintomatología no mejoraba demasiado en el encuentro ante El Salvador, y que, por momentos, adquiría categoría de ingreso en el envite contra el Gernika. Al final, falsa alarma, al menos por lo que al ingreso se refiere, y un resultado que, visto lo visto, sin duda, es bueno.
Como lectura de la jornada queda claro, que al Ordizia, en su conjunto, se le está olvidando jugar en el lodazal, si no que le pregunten al infantil federado. Al igual que en la metáfora de la vida, a lo bueno uno se acostumbra pronto, en sentido inverso; a lo malo, algunos no lo consiguen nunca.
El míster, Axio Araña, se despachaba con un. «¡Ordizia no se rinde!. Para mi, añadía, es la mejor conclusión del partido, porque visto cómo se habían puesto las cosas durante el encuentro, no creo que nadie discuta, de verdad, que el equipo trabajó hasta el final».
«A los que nos tocó jugar o ver partidos y partidos en el mítico Trevijano Park sabíamos de qué iba esto, pero una cosa es saberlo y otra muy diferente, tal como les ocurrió a nuestros jugadores, es pasar de jugar y entrenar en Altamira al barrizal de Gernika. Y amoldarte, casi casi, a otro deporte, por decirlo de alguna manera».
«Sujeción en las melées (cuestión de peso), balones en touche, pases entre jugadores, no digamos pases largos o combinaciones, todo era diferente. Y mientras tanto, el contrario que no te da respiro».
«No estoy de acuerdo en que el Gernika saliese más centrado que nosotros, pues el dominio durante muchos minutos fue nuestro. Otra cosa es que no lográsemos sacar provecho de ello, y eso sí que lo pagamos. Al descanso, 14-0. Invitaría a algunos de los que opinan sobre el equipo a entrar al vestuario y ver de cerca cómo estaban nuestros jugadores, de frío, de barro, perdiendo el partido y tocaba salir otra vez. Hasta el final. Alguien apuntaba que el árbitro nos echó una mano alargando el partido. ¿Qué pasa, que el Gernika no pudo ensayar también, o qué?», enfatizaba.
«Cosas de la vida. La semana pasada victoria con bonus y tristes. En Gernika derrota con sabor a victoria. No hemos perdido la batalla, pues las espadas siguen en alto. Nos quedan otros ochenta minutos, pero esta vez en nuestro castillo. A partir de ahora, que llueva lo que quiera».
«Destacados. Son temas nuestros, pero para este partido el primer objetivo no era la semifinal, era recuperar nuestro honor y nuestro orgullo de equipo. Tarea cumplida».
Por lo que al segundo equipo se refiere diremos que las caras de los jugadores eran todo un poema después del partido contra el Atlético SS. Tras el triunfo ante el líder la semana pasada, los jugadores querían hacer un buen papel en casa, pero no fue posible. La escuadra urdiña dejaba las cosas encaminadas en la primera parte, con dos ensayos y una ventaja de 20-3. En esta mitad, la posesión del balón y del terreno era franca a favor de los ordiziarras, pero por errores en el último momento esta no se hizo mayor, lo que dio pie a la esperanza de los visitantes. Aun así, nada mas empezar la segunda parte llegaba el tercer ensayo y con el, acababan todas las esperanzas del contrario, ya que el marcador se ponía en un 27-3 decisivo. Cuando todo parecía encaminado al cuarto ensayo, es decir, el del bonus, llegó la relajación y la falta de motivación, algo que aprovecharon los donostiarras, para meter su ensayo y dejar el marcador en un 27-8 que sería el definitivo.
Esta segunda parte fue realmente mala, y de ahí las caras tristes del final. Mirando el lado positivo, hay que decir que los de Alvaro Etxezortu ganaban otro partido, y que el equipo sigue en segunda posición, a pesar de que el primer clasificado consiguiera bonus.
Esta semana, toca visita al Gaztedi RT, y a pesar de la nieve y el frío anunciados, esperan traer cuatro o cinco puntos de los campos de Gamarra y seguir en esta buena segunda plaza. Los juveniles vencían 24-11, con bonus, frente al Bera Bera y el cadete lo hacía ante el Atlético SS; 62-0. El infantil federado del Garabi Ordizia perdía en Aiete, ante el Atlético SS por 46-0.