La continuidad del Cuarto de Socorro de la calle Bengoetxea está en el aire al no haberse renovado todavía el convenio con el Ayuntamiento que regula su financiación. Los trabajadores de este centro sanitario desconocen si el gobierno municipal está por labor de prorrogar el convenio que regula su gestión y tienen sus «dudas» de que lo vaya a hacer porque desde finales de diciembre el documento escrito fue remitido al consistorio y todavía hoy siguen sin recibir respuesta. Tampoco nadie del gobierno se ha dirigido a ellos en este tiempo.
Este convenio se ha venido renovando cada dos años desde que en 1997 se llegó a un acuerdo con Osakidetza para que el Ayuntamiento se hiciera cargo del servicio entre las 8.00 y las 17.00 horas, de lunes a viernes, al considerar el Gobierno Vasco que no estaba justificado mantener abierto el Cuarto de Socorro en las horas del día en las que los ambulatorios prestan servicio. Ayuntamiento y Osakidetza gestionan hoy de forma compartida el Cuarto de Socorro. La gestión corre a cuenta del consistorio de 8 a 17.00 horas y el resto de horas son prestadas por el Servicio Vasco de Salud.
Representantes del gobierno municipal y de Osakidetza se reunirán mañana para abordar el modelo o sistema de financiación que podría aplicarse para que el Cuarto de Socorro siga ofreciendo servicio. El alcalde Juan Karlos Izagirre le avanzó ya su postura al consejero de Sanidad, Rafael Bengoa, en el transcurso de la inauguración de un nuevo centro de salud mental en Egia, en pasado lunes.
El gobierno local no tiene intención de continuar con el actual sistema que supone un gasto de 250.000 euros para las arcas municipales. Entiende el alcalde y su equipo de gobierno que la sanidad es una competencia ajena al Ayuntamiento y que los ambulatorios repartidos por la ciudad y el servicio de urgencias del Hospital Donostia prestan ya los mismos servicios que en la calle Bengoetxea. «Hay que dar con una fórmula que no suponga tanto gasto para el consistorio», apuntan fuentes del Ejecutivo. Reducir esa cifra de 250.000 euros permitiría adecuar el gasto a la actual situación económica en la que el gobierno municipal está haciendo auténticas filigranas para cuadrar el Presupuesto de este año. Está por ver si los recortes del Ayuntamiento van a llegar al servicio del Cuarto de Socorro.
El gobierno municipal no prevé cerrar el centro sanitario «salvo sorpresa mayúscula» porque espera llegar a un acuerdo satisfactorio con el Gobierno Vasco. Considera el Ejecutivo local que la Casa de Socorro es un centro de «referencia en la ciudad» y que su rentabilidad social está más que demostrada. Pero no quita para que trate de reducir los gastos que le supone el turno entre semana en el que trabajan dos médicos, dos ATS y un administrativo, o por lo menos ésa era su intención cuando el grupo del PSE-EE en el Ayuntamiento cuestionó al gobierno al respecto hace unas semanas. De hecho el PSE elevó una moción a Pleno en el que el Ayuntamiento mostró, con el apoyo del PP y la abstención de Bidu y PNV, su apoyo a la Casa de Socorro y se comprometió a seguir financiando el servicio en colaboración con Osakidetza.
El gasto del personal supone al Ayuntamiento alrededor de 150.000 euros a los que hay que añadir las facturas del agua, luz... El material sanitario y técnico corre a cargo de Osakidetza.
Entre las 17.00 horas y las 8.00 horas, el personal de Osakidetza que atiende en la Casa de Socorro se reduce a un médico, un ATS y un administrativo, reforzándose el servicio con un segundo médico los fines de semana y festivos.
Tarjeta de Osakidetza
En el marco de la reunión con responsables de Osakidetza, el gobierno municipal pondrá sobre la mesa los datos obtenidos en el último trimestre del año pasado cuando conoció que el 92% de las personas atendidas en el Cuarto de Socorro contaban con tarjeta sanitaria de Osakidetza, y por tanto podrían haber sido atendidos en un ambulatorio o en el Hospital Donostia.
El PSE, cuyo concejal Denis Itxaso interpelará próximamente al gobierno municipal, considera que más allá de los datos el Cuarto de Socorro está arraigado a nuestra ciudad y presta servicio tanto a donostiarras como a los visitantes. «La buena atención, su horario ininterrumpido y su céntrica ubicación son cualidades que en necesario preservar», apunta Itxaso.