Tabakalera se apresta a vivir hoy un nuevo enfrentamiento en su ya larga y tortuosa historia de desencuentros, esta vez, bajo la amenaza del cisma en el seno de su consejo de administración. El órgano rector del Centro Internacional de Cultura Contemporánea (CICC) se reúne hoy en San Sebastián para responder a la propuesta formulada el pasado 22 de diciembre por el Gobierno Vasco para fusionar la antigua fábrica de tabacos y Donostia 2016, algo a lo que Diputación Foral y Ayuntamiento de Donostia se oponen. En su lugar, las instituciones guipuzcoanas quieren aprobar el pliego de condiciones para sacar a concurso internacional los puestos de director general y director gerente de Tabakalera, algo que desde la Consejería de Cultura se rechaza de plano al considerarlo «una pérdida de tiempo» en tanto no se concrete el proyecto, según explicó ayer Blanca Urgell.
La reunión de hoy se celebra en este clima de desencuentro, de consecuencias imprevisibles y que podría suponer una amenaza para la viabilidad del proyecto, por cuanto la implicación del Gobierno Vasco está en la cuerda floja. «Lo que tiene que quedar claro es que cada institución teníamos consignada una partida de 375.000 euros para Tabakalera. No podemos poner esa cantidad de dinero en algo que no sabemos lo que es, ni tenemos claro a dónde va. Necesitamos alternativas viables que tienen que estar ya encima de la mesa», indicó ayer a este periódico la consejera de Cultura, quien recalcó que «estamos en Tabakalera porque el proyecto nació con una vocación de centro internacional, lo cual encaja en nuestra actividad, pero si se rebaja su categoría no sabemos qué pintamos ahí».
Preguntada por la posibilidad de que peligre su participación futura en Tabakalera, la consejera no lo descarta. «Tenemos que ver la disposición de las instituciones. En este momento, la pelota está en el tejado de Ayuntamiento y Diputación, el proyecto está en territorio guipuzcoano, y son ellas las que deberían convencernos de que, de verdad, estamos trabajando en un proyecto internacional».
La diputada foral de Cultura, Ikerne Badiola, considera que «aunque algunos estén últimamente diciendo lo contrario, Tabakalera tiene un proyecto definido», mientras que desde el Ayuntamiento se descarta la posibilidad de que el departamento de Cultura decida descolgarse finalmente de esta infraestructura cultural porque «Tabakalera es un proyecto consolidado en el que los tres socios estamos plenamente comprometidos».
Las dos instituciones guipuzcoanas reiterarán hoy su ya conocido rechazo a la propuesta de la Consejería de Cultura «a la espera de conocer más detalladamente los argumentos» que, tal y como recogía una nota difundida ayer por el Gobierno Vasco, se basan en la necesidad de «optimizar tanto los equipos de trabajo como los recursos económicos».
En opinión de este departamento, la propuesta de unificar los dos organismos permitiría, por un lado, «simplificar las estructuras y la participación de las instituciones y coincidir la sede en un mismo espacio», así como «conformar un equipo experto y aprovechar su conocimiento después de 2016». Además, permitiría «continuar con el legado de la Capital Europea de la Cultura, sus redes internacionales, soporte tecnológico, documentación...»
«Optimizar recursos»
Además, Cultura observa también ventajas económicas en su propuesta ya que «la suma de las aportaciones de las instituciones a ambas entidades da un volumen notable y se logra un importante ahorro al coincidir la dirección y los equipos». Así, considera que «se traduce en una mayor racionalidad, versatilidad y optimización de recursos en una época de ajustes económicos». Finalmente, señalaba el comunicado de Cultura, «las dotaciones tecnológicas realizadas, en gran medida a cargo del proyecto de Capitalidad, quedarían luego a disposición de Tabakalera».
No lo ven así desde las instituciones regidas por Bildu. La diputada de Cultura de Gipuzkoa, Ikerne Badiola, reiteraba ayer a DV el rechazo foral a la propuesta ya que «aunque en el futuro puedan desarrollar proyectos paralelos y aprovechar sinergias comunes, creemos que son dos iniciativas diferentes, cada una de las cuales debe recorrer su camino». También el alcalde donostiarra, Juan Karlos Izaguirre, mostró durante el pleno celebrado ayer la misma posición y recordó que frente a la Capitalidad Cultural Europea 2016, Tabakalera tiene voluntad de permanencia en el tiempo. No obstante, el alcalde manifestó su consideración de Tabakalera como un proyecto estratégico para Euskal Herria y reiteró su apoyo inequívoco al centro.
Por otra parte, y aunque la intención de estas dos instituciones guipuzcoanas es consensuar hoy mismo el pliego de condiciones para sacar a concurso los puestos de director general y director gerente del centro -este último, vacante desde la dimisión de Miriam Anitua a principios de enero-, lo cierto es que la propuesta no saldrá adelante ya que el Gobierno Vasco apuesta por «una dirección general» conjunta para Tabakalera y 2016 «que recaiga en una persona con experiencia en los ámbitos de la cultura, la gestión y la coordinación de equipos».
La propuesta de las dos instituciones regidas por Bildu es sacar a concurso el puesto de director del centro, en un tercer intento de encontrar sustituto a Joxean Muñoz -dimitió en mayo de 2010 «por coherencia con el proyecto» que hasta entonces había impulsado-. Los dos anteriores fracasaron. En esta ocasión, el concurso sería internacional, es decir, el dominio del euskera no sería un requisito indispensable, aunque Ikerne Badiola se mostraba ayer plenamente convencida de que «dentro del ámbito euskaldun existe la persona adecuada», mientras que desde el Ayuntamiento se recalcaba que el conocimiento de la lengua vasca y de la cultura euskaldun «se valoraría» a la hora de tomar una decisión.