Mientras la Diputación de Bizkaia y el Departamento de Cultura estudian qué repercusiones puede tener el vídeo 'Euskaltegi bitxia', enmarcado en un proyecto de fomento el euskera en las TIC que contó con subvenciones de ambas instituciones (3.500 euros en el caso del Gobierno Vasco) y del Ayuntamiento de Bilbao, ayer se sucedieron las críticas contra una pieza, mayoritariamente calificada de sexista, que muestra imágenes de contenido sexual explícito acompañadas de comentarios como «la eché un 'kiki' y la dejé tirada como un trapo viejo». Comentario degradantes para la mujer a juicio de, entre otros, la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Lohizune Txarola; la presidenta del Instituto de la Mujer, María Silvestre o Lurdes Auzmendi, viceconsejera de Política Lingüística, que se sirvió de su blog para opinar acerca del video.
Curiosamente, el vídeo llegó a ayer a Lakua, en el último día del plazo para entregar una copia de todos los trabajos que habían sido objeto de subvención en 2011. El proyecto en el que se enmarca el polémico vídeo, denominado 'Euskal streaming', percibió 3.500 euros. La Fundación Leizaola también retiro ayer de su web el primero de los vídeos de la iniciativa, un corto realizado por un grupo de 'Cock Story'. Política Lingüística ha adelantado que el material esta «en manos de los técnicos». La Dirección de Euskera de la Diputación de Bizkaia solicitó, por su lado, la retirada de los vídeos a la espera de su análisis y de adoptar una decisión «determinante».
«Sin enseñar las tetas»
«Con la excusa de utilizar un lenguaje más jocoso para promocionar los variados usos del euskera, confunde el supuesto desenfado con el sexismo y la utilización de imágenes burdas», opinó María Silvestre, quien también censuró «el uso y difusión que los medios están realizando» de esos contenidos audiovisuales.
Una de las voces más contundentes fue la de la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Lohizune Txarola. «Me he quedado de piedra al ver los vídeos -aseguró-, y no he encontrado ni un ápice de las aportaciones que esas imágenes hacen a la sociedad, la juventud o el euskera». «Si el objetivo es la nomalización del euskera -prosiguió-, acogeríamos con gusto hasta una película pornográfica rodada en euskera, pero los rasgos sexistas, las faltas gramaticales y los diálogos antinaturales de este corto hacen flaco favor al euskera y a las instituciones que lo han financiado». Txarola advirtió de que este tipo de «triquiñuelas basadas en el sexo están demasiado vistas, y las mujeres podemos lograr mucho más que eso sin tener que enseñar las tetas». «El euskera vale más que esas imágenes y conversaciones, y se merece más, como las mujeres», concluyó la presidenta de las Juntas Generales.
En youtube para no ser visto
La Fundación Leizaola, por su parte, trató ayer de desmarcarse del contenido y elaboración de los polémicos vídeos que, dice ahora, «son contrarios» a su «espíritu y línea de pensamiento». Paradójicamente el lunes, el presidente José Antonio Dorronsoro había declarado que se trataba «de romper formalismos». «Queremos que el euskera se deje de asociar con algo soso y aburrido», puntualizó. «Se trata simplemente de que los chavales vean que el euskera no solo sirve para aprobar exámenes, que se puede vivir en euskera en cualquier ámbito, en otros contextos relacionados con el ocio».
Ayer, Dorronsoro cambio su discurso, evitó justificar el vídeo y señaló, a través de una nota, que el material fue colgado en youtube, el sitio web más popular para compartir imágenes, «con la intención de que no fuera visionado públicamente». Aclaró que «se trata de unas imágenes sin editar que debían ser corregidas y posteriormente aprobadas, si fuera el caso, por la Fundación», añade. Tras insistir en que es un trabajo «inacabado», la Fundación concluye que «gran parte del vídeo nunca habría sido autorizado para su difusión», pese a que pudo ser visto durante horas en la red.