El Consejo de Diputados aprobó ayer una declaración institucional en la que solicita que en el litoral de Jaizkibel se establezca una reserva marina. El espacio a preservar coincide con la ubicación prevista para el puerto exterior de Pasaia. La portavoz foral indicó que la iniciativa no tiene como finalidad impedir la construcción de esta infraestructura. No obstante, Larraitz Ugarte admitió que si la propuesta sale adelante, la dársena sería incompatible con la existencia de una reserva marina.
La declaración del Ejecutivo de Bildu solicita que el espacio colindante con la zona protegida Ulia-Jaizkibel se integre en la Red Natura 2000. La petición será enviada, entre otras instituciones, al Gobierno Vasco, al Ministerio de Medio Ambiente y a la Comisión Europea. Esta última institución incluyó en 2004 a Ulia y Jaizkibel en la Red Natura (2.504 hectáreas).
La Diputación también mostró su apoyo a la petición conjunta de establecer una reserva marítima pelágica en el ámbito señalado, realizada por la organización internacional Oceana y el Colegio de Biólogos de Euskadi.
Ugarte indicó que la Diputación se muestra favorable a la creación de un corredor de 300 kilómetros cuadrados «entre Lapurdi y Gipuzkoa, para que las zonas marítimas protegidas estén interconectadas».
La portavoz foral explicó que en el litoral guipuzcoano solo el biotopo Deba-Zumaia se encuentra protegido. «En Lapurdi, hay siete zonas incluidas en la Red Natura 2000», señaló Ugarte.
La Diputación prevé introducir el fondo marino en el Plan de Gestión de Jaizkibel. Ugarte señaló que en «muchas investigaciones marinas se destaca la biodiversidad de la zona Ulia-Jaizkibel». La portavoz indicó que estos estudios apuntan también «la importancia de los acantilados, arenales y cuevas, fundamentales para las algas, invertebrados, peces, cetáceos y aves».
Alegaciones
La protección del litoral también es el objetivo de las 2.800 alegaciones, con más de 10.000 adhesiones, presentadas por Jaizkibel Bizirik contra la construcción del puerto exterior. La plataforma señala que el proyecto «es un atentado ecológico y además no garantiza el futuro de la actividad portuaria, ni de la economía local, ni la regeneración de la bahía». Como alternativa «real e inmediata», la plataforma propone la mejora del puerto actual, aprovechando espacios y liberando superficies.
La Diputación también ha presentado una alegación contra la dársena exterior. El diputado de Medio Ambiente, Juan Carlos Alduntzin, explicó la semana pasada que la razón principal radica en que el proyecto «no ha considerado las normativas legales que condicionan muy seriamente la coherencia y viabilidad no solo económica, territorial y ambiental, sino incluso legal» de la iniciativa.
Por otra parte, opositores al TAV y la Coordinadora Antiincineración denunciaron ayer la existencia de «una campaña de presiones políticas y mediáticas» en favor de la construcción de infraestructuras «de elevado impacto ecológico, económico y social». Hicieron un llamamiento a la participación en la manifestación convocada para el sábado en San Sebastián para reclamar «un cambio del modelo social y la paralización de las grandes infraestructuras».