Helena abre una web en la que se ha registrado y lee varias noticias sobre terrorismo internacional, un tema que le interesa porque tiene previsto viajar dentro de poco a Estados Unidos. Cuando llega al trabajo, entra en su cuenta bancaria on-line para enviar dinero a su hermano, que está en Hamburgo. A la hora de comer compra en un supermercado productos de limpieza y utiliza para pagar una tarjeta de fidelización. Después devuelve en la biblioteca el libro de autoayuda 'Química entre hombres y mujeres' y coge otro sobre autoestima que se titula 'Bombas de amor humanas'. De noche, ya en su casa, reserva por internet un vuelo a Nueva York.
Aunque no lo sepa, Helena ya no es la de siempre. Otra imagen se ha apropiado de ella. Al hacer su reserva on-line, el Gobierno estadounidense ha tenido acceso a sus datos y puede que los examine como medida preventiva en la lucha contra el terrorismo. Los expertos que investiguen sus pasos a través de la red llegarán a la conclusión de que la desconocida es un peligro para la seguridad mundial. Le interesan las informaciones sobre terrorismo, ha transferido fondos a una persona en Hamburgo, ha adquirido una gran variedad de productos de limpieza con los que se pueden fabricar explosivos y en la búsqueda de palabras clave de los libros que ha consultado en una biblioteca se produjeron dos coincidencias: 'química' y 'bomba'. Helena es sospechosa de terrorismo.
Esta historia es uno de muchos ejemplos incluidos en una guía educativa dirigida a los profesores vascos para sensibilizar a los alumnos vascos de entre 12 y 18 años sobre la privacidad y la necesidad de proteger los datos personales en las redes sociales. El documento fue presentado ayer por el director de la Agencia Vasca de Protección de Datos (AVPD), Iñaki Vicuña, y la viceconsejera vasca de Educación, Marian Ozcariz, y no solo es útil para los alumnos. También lo es para sus padres.
Sin interferencias
La guía se puede descargar de la página web 'www.avpd.es'. Quien entre en el texto encontrará una amplia serie de recomendaciones para controlar sus datos personales que parten de la base de una definición: «Privacidad es el derecho a que te dejen en paz, a vivir tu propia vida con las mínimas interferencias. Este derecho implica la facultad de disponer sobre el uso que se hace de tus propios datos».
Se trata de un derecho que no siempre se disfruta. La guía señala que aunque muchos sitios web de redes sociales como Tuenti, Facebook o Twitter «permiten a los usuarios restringir el acceso, las encuestas demuestran que la mayoría de las personas no activan las opciones de privacidad o las medidas de seguridad». Por eso, a la hora de abrir una cuenta es importante recordar que en ese momento se está creando «una huella electrónica o un registro de la vida en un lugar y momento específicos».
A partir de ahí puede ocurrir cualquier cosa y en cualquier momento porque «el pasado puede volver sin previo aviso». «Aunque elimines el contenido de tus páginas cada pocos meses, te aterrará saber que la colección de vídeos, fotos y posts que creaste cuando eras adolescente volverá a salir a la superficie en el año 2020», advierte el documento.
En otro de sus apartados, el texto proporciona material de debate sobre la identificación por radiofrecuencia (RFID), que suscita un gran interés en los supermercados. Una etiqueta de RFID colocada en una tarjeta de fidelización dará al comerciante información al instante sobre las compras que ha hecho el cliente en el pasado. Incluso sabrá si el dueño de la tarjeta está en su establecimiento.
También es objeto de análisis la televisión digital interactiva. Tiene un chip de memoria que enlaza con una base de datos central que «controla las horas que pasas viendo la televisión al día y registra todos los programas vistos en cada televisión individual».
De cada caso se extraen preguntas que deberán contestar los alumnos. «¿Te sorprenderías si al elegir el menú te recomendaran que cogieras algo más saludable porque ya has comido patatas fritas esa semana?» «¿Te importaría que el supermercado informara a otras empresas de que el año pasado compraste muchos pasteles y te ofrecieran un descuento en pastillas para adelgazar mediante mensajes de texto?» «¿Merece la pena? Tú decides...»