La conciencia de que otro tipo de alimentación más saludable es posible está calando en el Alto Deba. Grupos de consumidores que adquieren productos ecológicos y estacionales a productores locales proliferan en Arrasate, Aramaio u Oñati. Previo pago de una cuota mensual, estos baserritarras suministran semanalmente una cesta con un surtido de productos de temporada, fundamentalmente hortalizas y legumbres pero también pan, huevos e incluso carne y conservas caseras.
Pero el Alto Deba está muy lejos de la autosuficiencia alimentaria. En el caso concreto de Mondragón, su apuesta por el desarrollo industrial ha reducido prácticamente a cero la actividad agraria y la disponibilidad de tierras de cultivo. Por ello, estos grupos de consumidores se están organizando para intermediar de forma cooperativa en la importación de cereales, frutas o aceite virgen extra de los productores ecológicos más cercanos en Navarra, La Rioja...
Las recomendaciones de la doctora Dorleta Martínez en favor de una dieta saludable a base de alimentos vivos, naturales, integrales, biológicos y no manipulados, tiene un magnífico exponente en la cocina que enseña Jesús Romero. Este arrasatearra lleva más de 10 años inmerso en la cocina natural y energética, impartiendo clases y organizando degustaciones. Partiendo de que «comer todos los días del año tomate o fresas no previene tu salud ni la del planeta», Romero preconiza una cocina estacional y local, y no por ello menos creativa o sabrosa. Pese a la parquedad de la producción agrícola invernal, Romero echa mano de sus muchos recursos culinarios para sugerir platos como: puerros gratinados con bechamel de coliflor; arroz integral con pollo y verduras; hamburguesa de mijo con champiñones; paella de avena con verduras y semillas; crema de zanahorias y borrajas; paté de garbanzos; estofado de alubias con carne o con zanahoria; estofado de pollo con verduras de raíz; pintxito de ternera ecológica en tempura...
En lo que coinciden este cocinero y la doctora Martínez es en el recurso a alimentos ecológicos. Según Dorleta Martínez, los vegetales ecológicos «no contienen los tan tóxicos pesticidas y son más nutritivos al contener más vitaminas y minerales». En algunos casos, aseguraba, la «diferencia llega al 80 por ciento».
La presencia de pesticidas, alertaba esta hematóloga, es incluso mayor en la carne, lácteos y huevos procedentes de la ganadería convencional. Su «relación con asma, alergias, alteraciones hormonales, parkinsons, fibromialgia y diversos tipos de cáncer» lleva a la doctora Dorleta Martínez a recalcar la importancia aún mayor de que todos estos alimentos sean de origen ecológico.