El Campeonato de Parejas continúa por los mismos derroteros. La visita de ayer al Izarraitz de Azpeitia deparó otro resultado abultado, el 22-6 con el que Xala y Laskurain despacharon a Saralegi, sustituto del convaleciente Iker Arretxe, y Begino.
Otra paliza, y van seis. Y eso sin contabilizar el 22-1 de la semana pasada en Larraintzar, producto del desgraciado pelotazo en la cabeza de Arretxe II, baja en esta jornada. En seis de los diecisiete partidos disputados hasta el momento los perdedores no han alcanzado las dos cifras. Hay dos 22-5, dos 22-9, un 22-6 y un 22-7.
Alarmante. El 35% por ciento de los encuentros, más de uno de cada tres, han acabado con los derrotados por debajo de los diez tantos. Como no cambie esta tendencia, esta liguilla de catorce jornadas se puede hacer interminable.
Xala y Laskurain han enderezado su rumbo y cada vez guardan más semejanza con la pareja que prometían ser el día de la presentación. Pasaron por encima de Saralegi y un Begino que lleva una competición triste hasta decir basta. Después de que en la primera jornada sumaran 18 tantos frente a Bengoetxea VI y Apraiz, comenzó un vía crucis que no acaba de terminar para él. Con el mismo compañero se quedó en 5 ante Olaizola II-Beroiz e Irujo-Barriola. Pasados ya los compromisos contra los cocos, existía la esperanza de reconducir su torneo.
Una escapada de Albisu que impactó en la cabeza de Iker en el segundo tanto de Larraintzar cortó de cuajo cualquier atisbo de reacción. 22-1 porque así lo dicta el reglamento, y a casa. Ayer ante Xala-Laskurain no pasaron de seis.
Begino no está, no está...
Aritz Begino lleva meses sin que su derecha cause estragos en los zagueros rivales. No está fino. No mete miedo. Y la llegada del Campeonato de Parejas tampoco le ha servido para reconducir su trayectoria.
Laskurain le dominó por completo. La derecha del zaguero de Soraluze, no tan potente, extendió mejor la pelota, encontró a menudo la pared izquierda y creó numerosas y buenas oportunidades de remate para Xala, quien no las desaprovechó. Begino apenas pudo quitar pelota al campeón manomanista, que resolvió con comodidad.
Si Begino no manda sobre la cancha, aparecen sus carencias defensivas. Porque no corre como otros para cubrir el txoko y porque no posee la paciencia ni la resistencia suficientes para actuar a la defensiva.
Después del 4-0, Saralegi conectó un gancho precioso (4-2) y paró a la perfección en el txoko (4-3). A continuación le tocó correr de un lado a otro de la cancha para tratar de frenar a Xala. Tarea ingrata e infructuosa en esta ocasión.
No hubo más historia sobre la cancha para decepción de los cerca de 200 pelotazales que acudieron con la esperanza de ver algo más. Hubo más animación en la sokamuturra que algunos tuvieron que sortear por las calles para llegar al frontón.