Será un leve crecimiento de apenas cuatro décimas, suficiente para esquivar la recesión en el segundo semestre de 2012 tras un inicio de año donde la mejoría de la economía vasca será prácticamente nula. Esa «tímida» recuperación (0,4% frente al 0,7% previsto para 2011) ayudará a atisbar el inicio de la recuperación pero no servirá para que el País Vasco registre datos positivos en torno al paro. Euskadi seguirá destruyendo empleo en 2012 (tres décimas más) y se calucla que se perderán aún otros 3.000 puestos de trabajo, a sumar a los 11.000 empleos destruidos previstos para el cierre de este 2011.
La economía vasca cerrará 2011 con 145.000 personas en paro. Son prácticamente el doble de los 74.019 existentes hace cuatro años, en junio de 2007, cuando se alcanzó la cota mínima previa a la crisis.
La patronal vasca, Confebask, hizo público ayer su balance del año actual y sus perspectivas para el ejercicio entrante. Al igual que en este 2011, será la industria de nuevo en 2012 el sector más dinámico que tirará de la actividad en Euskadi. Así lo ratificó la secretaria general de Confebask, Nuria López de Guereñu, quien acompañó a su persidente, Miguel Angel Lujua, en la presentación del informe de coyuntura de la organización.
Consumo estancado
La industria «seguirá sosteniendo» la economía vasca aunque con «menor» impulso: crecerá un 1,4%, casi un punto por debajo de las cifras de crecimiento de 2011 (2,3%). La construcción proseguirá en 2012 en caida libre (-4,8%) al igual que la inversión, que retrocederá medio punto, en especial en bienes de equipo por la falta de financiación empresarial y las débiles perspectivas económicas. Los bolsillos de las familias seguirán conteniendo el gasto y el consumo privado permanecerá estancado (-0,1%).
Tanto Lujua como Guereñu pusieron el acento en uno de los problemas más acuciantes que atenazan la actividad empresarial: la ausencia de flujo financiero para relanzar la actividad empresarial y las economías familiares. Para Confebask, la banca «ha cerrado el grifo» del crédito al sector privado y está «estrangulando» las economías.
Lujua fue más lejos. Pidió que intervengan las autoridades financieras para que obliguen a los bancos a trasladar a la economía real, empresas y familias, el dinero que les ha prestado el Banco Central Europeo y que las entidades han destinado a «sanear sus balances». Lujua se mostró convencido de que sólo medidas de ajuste, contención y recortes no sirven para salir de esta situación, porque la activación de la economía requiere medidas de incentivación.
Lujua llamó en ese sentido a aprovechar «la enorme capacidad y el potencial del Concierto Económico porque Euskadi ha sido siempre pionera en abordar temas económicos y fiscales aprovechando el Concierto Económico» para activar su actividad productiva, y en Euskadi «se necesita ahora una política fiscal mucho más orientada a la creación de valor, la generación de empleo y la inversión» porque las medidas que se han aprobado hasta la fecha «no van siempre en esa dirección».