El colectivo de mujeres para la paz Ahotsak, impulsado durante el proceso de paz de 2006 por representantes de todos los partidos salvo el PP, estudia reactivar su actividad en el nuevo tiempo abierto tras el cese definitivo de ETA. Las integrantes de la plataforma han celebrado en las últimas semanas diversos encuentros privados para analizar la posibilidad de volver a ponerse en marcha, según fuentes cercanas a este colectivo. Su intención en esta nueva etapa sería, además, sumar a militantes del PP, que en la anterior ocasión rechazaron su entrada al integrar Ahotsak a representantes de Batasuna.
Representantes de Ahotsak-Voces para la Paz como la consejera socialista de Empleo y Asuntos Sociales, Gemma Zabaleta, la miembro de la izquierda abertzale Jone Goirizelaia, la juntera de Aralar, Rebeka Ubera, o distintas representantes vizcaínas del PNV han hablado en las últimas semanas de forma privada para analizar las posibilidades de reflotar el colectivo y, al mismo tiempo, tratar de sumar caras nuevas al mismo.
Este movimiento femenino surgió en abril del año 2006, a los pocos días del alto el fuego de ETA, y consiguió reunir a cerca de doscientas mujeres, entre políticas y sindicalistas, para trabajar juntas por la paz, el diálogo y la reconciliación. Logró reunir a representantes de PNV, PSE-EE y PSN, izquierda abertzale, EA, Aralar, EB, Abertzaleen Batasuna, Partido Socialista francés y los sindicatos ELA, LAB, UGT y CC OO, entre otros. Solo faltaron PP y UPN.
El fracaso de aquel proceso de paz sepultó la iniciativa meses después. Por ejemplo, la dirección del PSE-EE instó a Zabaleta a abandonar Ahotsak tras no condenar Batasuna la no ruptura de la tregua, en el atentado de Barajas el 30 de diciembre de 2006. El colectivo femenino quedó en suspenso aunque no se llegó a disolver oficialmente.
Cuatro años después, el final definitivo de la violencia de ETA ha inaugurado un nuevo tiempo y las integrantes de Voces para la Paz han considerado que puede abrirse un terreno abonado para el encuentro.
Faceta «social»
Las integrantes de aquella iniciativa consideran que «la situación sin violencia en Euskadi exige entendimiento entre todas», señalan las fuentes consultadas. Además del trabajo en pos de la reconciliación, el diálogo y la búsqueda de una futura convivencia en paz, Ahotsak quiere abordar también la faceta «social», para lo que no se descarta la posibilidad de sumar a personas relacionadas con organizaciones que trabajen más allá de la política. Otro objetivo del grupo es lograr la adhesión de nuevas caras de políticas de las distintas fuerzas vascas, que han tomado protagonismo en los últimos tres años.
De momento, los contactos para reactivar Ahotsak son meramente preliminares y no se ha concretado ningún plan de actuación. No obstante, el principal reto es sumar también a mujeres del PP. En 2006 fue una tarea imposible sumar a las representantes de la formación dirigida entonces por María San Gil, pero las impulsoras de la plataforma creen que ahora, una vez desaparecida la amenaza terrorista, se pueden flexibilizar las posturas y cabría la posibilidad de un acercamiento a las mujeres de la formación popular. No obstante, reconocen que en este punto también está todo por trabajar.
Entre sus principios fundacionales estaban la defensa del diálogo, la «no imposición» de proyectos y la reivindicación del papel de la mujer en los procesos de paz.