Si hay una palabra que define a Juan Manuel Garate, ésa es tranquilidad. A los 35 años, camino de su decimotercera temporada en el mundo profesional, el ciclista irundarra ya está de nuevo en marcha. «He descansado más tiempo que nunca, cincuenta días. Desde que acabó la Vuelta a Pekín, el 9 de octubre, he estado parado. Prácticamente no he hecho nada. Los parones me gusta tenerlos sin coger la bicicleta, sin ir al gimnasio. De hecho, engordé siete kilos. No da la impresión de que cojo peso, pero sí, lo cojo. Las temporadas se hacen muy largas y al final necesitas no sólo descanso físico. También a nivel mental es conveniente desconectar y a mí me viene bien hacerlo».
Lo normal en otros años eran cuarenta días de descanso. No ha ido a ningún lado: «Me he quedado en casa haciendo una vida normal, con mis hijos».
Ahora se encuentra en Fuerteventura, «en un complejo llamado Playitas que hay solo para deportistas a 40 kilómetros del aeropuerto de Arrecife. Cuando hemos llegado al hotel había grupos haciendo spinning, otros aerobic...».
El miércoles se presentó su equipo, Rabobank, con muy pocas novedades, a la espera de que los talentos holandeses que tiene el grupo, Robert Gesink, Steven Kruiswijk y Bauke Mollema, sigan progresando y se conviertan en líderes sólidos en las pruebas de tres semanas.
La primera toma de contacto que tuvo con su equipo después de las vacaciones fue «una semana concentrado en Holanda, en la que cogí dos días la bicicleta para rodar con clientes del banco. Son unas jornadas que hacemos todos los años». En Fuerteventura, nada más llegar, lo primero que hizo fue irse a correr veinticinco minutos.
«Estaremos hasta el 15 de diciembre y aprovecharé para hacer carrera a pie, gimnasio y bicicleta. Los días que haga gimnasio rodaré dos horas y los que no acuda al gimnasio, cuatro. Hay gente que está ya bastante rodada».
Como la experiencia es un grado, a Garate le dejan escoger su calendario, o al menos opinar sobre lo que le gustaría correr: «De momento no hemos hablado a fondo sobre lo que voy a correr. Lo que me ha llegado es que podría hacer Giro y Tour. A Italia iría con los jóvenes, entre ellos Kruiswij, y al Tour, con Gesink».
Volvería a una prueba que le trae muy buenos recuerdos: «Hice durante muchos años el Giro y tengo buenos recuerdos de la carrera. No me importaría volver. Tampoco me importa hacer Giro y Tour, aunque me perdería la Vuelta a España, que este año llegará a Gipuzkoa».
Mayoría de holandeses
Sabe que «todo no puede ser y la verdad es que haré lo que sea mejor para el equipo. En el grupo del Tour seguro que estará Mark Renshaw (que llega del HTC), por lo que tendrá que llevar algún compañero que le ayude en las llegadas. Y quieren tener un grupo importante de holandeses, así que tampoco sé cómo se van a estructurar las grandes. No soy un líder para escoger calendario, así que tampoco suelo pedir nada».
Lo que sí sabe es que en enero de nuevo se concentrarán en Mojácar y que luego debutará en Mallorca. Comparte habitación con un corredor llamado Wilco Keldermann, «que es joven, no conocido del gran público, pero que dará mucho que hablar». De los 27 ciclistas del equipo, 17 son holandeses.
Sabe Garate que su trabajo estará en apoyar y ayudar a esos jóvenes talentos que apuntan a ciclistas importantes. Define la campaña que hemos dejado atrás como «desilusionante. Enfocamos, tanto yo como otros corredores, todo el año de cara al Tour y me tuve que venir para casa, así que hay que hablar de decepción».
En su caso, además, atravesaba la «mejor forma que había tenido en los últimos años. Yo diría que era muy semejante a la que tuve en mis mejores años en el Giro. Hacía mucho tiempo que no me encontraba así. Todas las concentraciones que hicimos, todo el trabajo se quedó en nada. En la Vuelta tampoco conseguí recuperarme del todo y no me encontré a gusto».
Ha terminado la temporada con 32.000 kilómetros, «que normalmente es lo que hago todos los años desde que llevo en profesionales. Teniendo en cuenta el tiempo que llevo montando en bicicleta me acerco al medio millón de kilómetros, más que la distancia de la Tierra a la Luna. Normalmente, no me acuerdo de los días de competición que cubro, pero de los kilómetros sí, porque siempre me salen unas cifras parecidas».
En 2011, los días que ha estado concentrado también han sido muchos: «No sé qué haremos en 2012, pero me imagino que no estaremos tantos días fuera de casa. Al final, necesitas también un poco de tranquilidad. Cuando estás concentrado normalmente subes muchos puertos de las etapas de montaña y el desgaste es importante».
Garate ha dado varias veces la vuelta al mundo en bicicleta y las que pueden quedarle todavía por dar, puesto que tiene contrato con Rabobank hasta 2014. Entonces cumplirá 37 años y será el momento de decidir que hará.