La Asociación de Fibromialgia de Navarra (Afina) ha ampliado sus servicios en Baztan-Bidasoa, que abarca los valles de Baztan, Bortziriak, Bertizarana y Malerreka, con el objetivo de combatir la incomprensión que sufren los afectados de zonas rurales y mejorar su calidad de vida.
«Queremos combatir la incomprensión y la falta de servicios que sufren los afectados en zonas rurales», explican desde la asociación.
Casi 700 afectados
La fibromialgia, afección caracterizada por un dolor generalizado y crónico, afecta a un 3% de la población. En la comarca hay unos 690 afectados y por esa razón se ofrece en Elizondo, Leitza y Lekunberri «un tratamiento multidisciplinar dirigido a todos los afectados que incluye ejercicio físico específico, un servicio de alimentación ecológica y apoyo psicológico».
«Estas actividades sirven para paliar la situación de desigualdad en la que se encuentran los afectados de las zonas rurales, donde hay menor presencia de servicios dirigidos a las personas afectadas y sobre todo una menor información», explica Jokin Espinazo, presidente de AFINA. Este año, la asociación ha potenciado sus servicios en la zona ante la creciente demanda. «El éxito del servicio en estas localidades y el respaldo de los últimos estudios a los tratamientos que ofrecemos están incrementando la demanda», explica Espinazo. Afina también ha ampliado su actividad a una docena de localidades navarras para que «todos los afectados tengan cerca de casa un punto de referencia donde recibir una atención integral y mejorar su calidad de vida».
Los afectados de fibromialgia, explica Espinazo, tardan meses en ser diagnosticados correctamente y después reciben una media de seis medicamentos al año de distintos especialistas sin el resultado deseado. «El dolor y el cansancio impiden a muchas personas realizar actividades cotidianas como levantar a la bolsa de la compra. Les proponemos un taller de ejercicio físico que recupera el tono muscular y alivia el dolor. Lo acompañamos con una atención personalizada para combatir la incomprensión, que en muchos casos no termina de comprender sus dolores». «Las últimas técnicas para detectar la fibromialgia analizan los mismos puntos de dolor que trabajamos desde hace años en estos talleres».
La asociación también pone a disposición de los afectados su servicio de alimentación ecológica, que quiere ampliar a Baztan-Bidasoa en función de la demanda. Este servicio, asesorado por un doctor, promueve una dieta rica en alimentos libres de tóxicos como frutas y verduras ecológicas para recuperar órganos afectados como el hígado.
La alimentación terapéutica «está avalada por los médicos del servicio público. «Ahora nos están dando la razón e incluyen una alimentación saludable en el listado de recomendaciones porque mejora el estado general de salud y reduce parcialmente el dolor. Los últimos estudios indican que las intolerancias alimentarias están detrás del 80% de enfermedades crónicas como la fibromialgia».
Afina es una asociación sin ánimo de lucro que nació hace 14 años y que busca un mayor reconocimiento de la enfermedad, así como mejorar la calidad de vida de los afectados a través de un tratamiento integral.