A Ibone Bengoetxea (Bilbao, 1967) no le «chirría» ser psicóloga de formación y estar en la política. «Los psicólogos somos expertos en relaciones humanas y capaces, o al menos lo intentamos, de comprender al otro, y de generar consensos». Esta concejal de Cultura y Educación en el Ayuntamiento de Bilbao preside desde septiembre Eudel, la asociación de municipios vascos, gracias al acuerdo de su partido, el PNV, con el PSE y el PP, y al que no se sumó Bildu.
-¿Cómo valora el hecho de que sea la primera mujer que dirige Eudel desde su creación en 1982?
-Es un símbolo de los pasos que las mujeres venimos dando en todos los ámbitos de la vida, sin más.
-Una de sus pasiones es la música, posee los títulos de profesora de solfeo y piano, y toca el violoncelo. ¿Qué partitura pondría a la situación política en Euskadi?
-La música amansa a las fieras, y en la política a veces nos toca lidiar con y entre 'fieras'. La música es una herramienta que me permite calmarme, manifestar mi humor y entender las cosas desde la mirada de la cultura. Al nuevo escenario político le pondría de partitura la sinfonía del Nuevo Mundo, de Antonín Dvorák. Es una pieza optimista, y siempre hay que serlo.
-Su formación, el PNV, vuelve a presidir la institución, ¿a qué se debe en su opinión?
-Por el buen modelo y el buen hacer que representa mi partido.
-Tras ser elegida, usted apeló a la unidad de todas las sensibilidades políticas para que Eudel funcione, ¿cree que será fácil la tarea?
-Nunca es fácil. Hay que poner voluntad y trabajo. Todas las partes tienen que saber ceder. Yo me comprometí a eso, y voy a poner todo de mi parte para lograrlo.
-¿Qué opina del hecho de que alcaldes de Bildu estén presentes en la institución pero no participen en los órganos de dirección?
-Ahora no es el momento de los partidos, sino de los ayuntamientos. En su momento fue el de la decisión política de participar o no en la asociación, y yo lo respeto. Ahora es el momento de ponernos a trabajar. Eudel está abierta a colaborar con todos los ayuntamientos y a recibir sus aportaciones, los gobierne quien los gobierne. No puede ser de otra manera. He mantenido conversaciones con alcaldes de Bildu, y eso es lo normal.
-¿Pueden sentirse discriminados los ayuntamientos de Bildu por no estar la coalición en la ejecutiva?
-Eudel no tiene mucho margen para discriminar a alguien. No es una estructura piramidal ni es un acumulador de poder. Trabaja por comisiones delegadas que se conforman en función de diferentes temas, y en base a ellas hay ayuntamientos más interesados o menos en función de su tamaño, de su interés concreto de las materias que se traten, de sus dificultades. Por tanto, poca discriminación cabe.
-¿Qué herramientas aporta Eudel a los consistorios?
-Uno de nuestros retos es que los municipios, sobre todo los más pequeños, puedan tener un servicio de información a tiempo para que puedan saber qué convocatorias de subvenciones hay, y luego ellos tendrán su autonomía para decidir. Informar y asesorar es uno de nuestros puntos fuertes, y ahí no se mira quién llama. El segundo punto es la formación a cargos electos. También queremos una escuela para mujeres electas, para poner en valor la incorporación de la mujer al ámbito de las políticas públicas y su empoderamiento. La tercera pata que conforma Eudel es ser la voz única y la mediadora de los ayuntamientos ante el resto de instituciones.
-¿Qué opina de Udalbiltza?
-Ese organismo tuvo su momento, y es completamente diferente a Eudel, que cuenta con 251 municipios asociados, en su gran mayoría del País Vasco, pero también algunos de Navarra, así como los dos de Treviño. Insisto en que Eudel está para ser una voz única ante todas las cuestiones que afectan a los ayuntamientos en diferentes ámbitos: técnicos, infraestructuras, financiación, asesoramiento, etcétera.
-¿Por qué no convocó Eudel ningún acto el Día de la Memoria, el pasado 11 de noviembre?
-El año anterior Eudel participó en los actos interinstitucionales posteriores al acuerdo político que dio origen al Día de la Memoria, y este año no ha habido ese consenso. No tenía mucho sentido que la presidenta de Eudel por sí misma convocara un acto en homenaje y recuerdo a las víctimas del terrorismo. Pero yo he acudido a los eventos a los que se me han invitado.
-Pero no ha sido posible consensuar en los consistorios una moción para esa jornada.
-Eudel respeta ampliamente a la autonomía municipal.
-¿Cuál puede ser la aportación de Eudel al proceso de pacificación y normalización de Euskadi?
-Para lo bueno y lo malo, todas las cosas que suceden en este país se producen en los municipios. Por eso, los ayuntamientos estamos abiertos a trabajar a favor de todas aquellas cuestiones que apuntalen y definitivamente establezcan la solidez de esas bases para que la convivencia sea duradera y tenga garantías de continuidad. Ya lo hemos venido haciendo. Cuando han sucedido hechos dramáticos, como los atentados terroristas, se han convocado manifestaciones en contra. Los municipios tenemos que aprovechar esa energía colectiva que nos dan nuestros vecinos. Tenemos que actuar con inteligencia, solidaridad, generosidad... y también con crítica. Todas aquellas cuestiones que se acuerden, pacten o generen los máximos consensos para que definitivamente el proceso de paz camine, lógicamente tendrán a los municipios como espacios para el desarrollo de esas propuestas.
-¿Cómo valora el proyecto de Ley Municipal del Gobierno Vasco?
-Eudel lleva muchísimo tiempo solicitando una ley municipal. Nosotros hemos aportado multitud de sugerencias y propuestas, y la mayoría han sido aceptadas, lo que nos satisface. Sin embargo, nosotros dijimos de forma expresa y por escrito que una ley de estas características, que supone un remate a la arquitectura institucional de este país, debía tener los máximos consensos institucionales y políticos, y a la vista está que no es así. Un ejemplo son los recursos de las diputaciones de Bizkaia y Araba ante la Comisión Arbitral. Además, desde la última redacción del texto hay algunos aspectos que podríamos matizar.
-¿Por ejemplo?
-Respecto a la designación de los miembros del Consejo Vasco de Finanzas (CVF) representados por partidos, tal vez sería mejor otra fórmula. También en las votaciones en ese órgano, en lugar de mayorías simples sería mejor cualificadas. En estos momentos estamos en una situación de impasse a la espera de la resolución de los recursos de esas dos diputaciones.
-¿Qué tiene de positivo el proyecto de Ley Municipal remitido por el Gobierno Vasco al Parlamento?
-Pondría en valor la creación del Consejo Vasco de Políticas Públicas, conformado solo por ayuntamientos, que sirve de alerta temprana para todas aquellas normas que se vayan aprobar y que tengan una especial incidencia en la estructura, financiación y situación de los consistorios. Otra cuestión que me parece muy importante es la presencia con pleno derecho de los ayuntamientos en el CVF.
-¿Recoge el proyecto de ley municipal de forma suficiente los temas referentes a la financiación de los ayuntamientos?
-Tendríamos mucho que hablar. Por un lado, recoge la presencia y un pronunciamiento de los municipios, pero el último borrador que nos ha llegado ha modificado eso sin haberlo consensuado con Eudel. En realidad eso lo veremos el día que se decida cómo se establece la Ley de Aportaciones, qué porcentaje nos corresponde a los ayuntamientos, cuáles son las competencias propias de los municipios y cuánto nos cuestan, y si toda la financiación condicionada que recibimos está bien calculada.
-¿Muchos ayuntamientos se quejan de que asumen competencias pero luego no reciben la financiación suficiente?
-Los ayuntamientos tenemos multitud de convenios con el Gobierno Vasco y las diputaciones en función de intereses en un momento determinado. Pero hay dos cosas que nos preocupan. Por un lado, la financiación condicionada, es decir, determinadas cuestiones que los ayuntamientos hacemos y que son financiadas vía subvención, y luego vemos lo que pasa con las leyes de presupuesto. Se acaba de presentar el anteproyecto de Presupuestos del Gobierno Vasco y, a vista de pájaro, parece que las subvenciones para los ayuntamientos disminuyen. Eso nos chirría. Por ejemplo, disminuye la financiación del Departamento de Educación a las obras de inversión menor a los ayuntamientos, cuando las escuelas están en los municipios y los que las utilizan tocan la puerta al Ayuntamiento. Por otro lado, está la asunción de competencias impropias. Por ejemplo, en las escuelas de música había un acuerdo por el que el Gobierno Vasco aportaba un tercio del presupuesto, al igual que los ayuntamientos y los usuarios. Si el Ejecutivo rebaja su cuota es el ayuntamiento quien tiene que explicar a los ciudadanos que igual deben pagar más. A veces estamos en un peregrinar de solicitud de subvenciones, de pedir por favor que determinadas cuestiones no disminuyan en su cuantía cuando se ve que se trata de un servicio que se da a los vecinos.
-¿Se están apretando el cinturón los ayuntamientos?
-Por supuesto, y deberemos hacerlo mucho más. Para elaborar sus presupuestos, los ayuntamientos tienen que saber la previsión de ingresos del año que viene y la liquidación de éste. En el CVF están los datos globales, y en los Consejos Territoriales de Finanzas el concreto de cada ayuntamiento. En Gipuzkoa y Araba todavía no se ha convocado este último organismo y yo misma he solicitado que se haga, ya que sin esos datos es muy difícil hacer previsiones realistas. Nos afectará a la financiación condicionada y a los ingresos que recibimos los municipios directamente de cada diputación. La recaudación foral será menor este año, en torno a un 2,3%, por lo que el ingreso descenderá y también tenemos que hacer frente a la deuda con las diputaciones, alrededor de 300 millones de euros. En esto último, Eudel quiere flexibilidad para devolverla y que los ayuntamientos tengan autonomía para decidir cómo hace esa devolución.
-¿En los consistorios vascos la deuda es menor que en otros del resto del Estado?
-Sí. La situación es mejor, pero no tenemos que darnos por satisfechos. Tenemos que estar ojo avizor y trabajar y trabajar por bajarla.
-¿Uno de sus retos será revisar las funciones de los ayuntamientos para evitar duplicidades y propiciar la colaboración institucional?
-La gestión debe ser eficaz siempre, interinstitucionalmente e intrainstitucionalmente también. Respetando, además, la autonomía municipal. Desde Eudel uno de nuestros ejes de trabajo será apostar por ayuntamientos más eficaces, eficientes y de calidad. Apostaremos por una red de ayuntamientos vascos transparentes. Hoy en día, con la denostación que hay hacia la clase política, y siendo los ayuntamientos la entidad más cercana a los ciudadanos, los consistorios podemos demostrar en general que hacemos las cosas bien y si alguno tiene oportunidad de progresar actuando en red podremos hacerlo mejor. En cuanto a la eficiencia interinstitucional, tenemos un informe sobre duplicidades encima de la mesa y Eudel fue respondiendo a las cuestiones que se le preguntaron. Es un buen punto de partida y ahora habrá que hacer un análisis detallado para ver si lo que allí se apunta son realmente ineficiencias o consecuencias del entramado institucional vasco.
-¿Se puede hacer más con menos?
-Yo creo que sí. Hay que aunar intereses comunes de determinados ayuntamientos de una comarca.