Descubrió con 12 años el software libre y hoy es un experto. Creó un sistema operativo para ser usado en Asturias y se utiliza más fuera de España (está presente en más de 20 países) que en Asturias; una realidad que le lleva a bromear «estoy por cambiar el nombre porque en Asturias es donde menos nos apoyan». Ya trabajan con él en Asturix 22 personas «de forma desinteresada porque somos voluntarios». Ahora estudian la creación de un semillero para que «jóvenes como yo, de 12 a 25 años, puedan sacar adelante sus proyectos y no tarden 3 años, como me pasó a mí, por la cantidad de barreras que hay en este país para emprender». Su diferencia con las grandes marcas de sistemas operativos radica en que les gusta promover «las ventajas éticas que tiene el software libre porque se basa en varios pilares: usar, modificar, mejorar y redistribuir libremente: aquí tú eres usuario pero también participas en el proceso».
El nombre de la firma significa en euskera 'por qué no' y «viene de las pegas que nos encontrábamos y nos decíamos eso al oírlo». La empresa se dedica a creación de eventos, desarrollo del medio rural y diseños de imagen y trabajan en ella 13 personas. Todos viven en una casa en Hendaia, donde han establecido su centro de operaciones. «A nuestros padres no les suponemos ningún gasto y la casa donde vivimos y todo el equipo está pagado por la propia empresa, con los proyectos que hacemos y las subvenciones», afirma. Aunque lamenta que por ser jóvenes tengan que estar siempre pegándose con las empresas y los funcionarios, observan una gran respuesta entre sus clientes porque «nos ven con entusiasmo y que somos gente motivada que aporta nuevas formas de ver las cosas».
Se volcó en las redes sociales cuando aún estaban en estado embrionario. Hace cuatro años abrió un perfil en Facebook y decidió volcar su potencial de comunicación aplicado al mundo de las pymes y micropymes. «Entonces era una isla, no había formación, no había nada». En Socialitas crea identidades a las empresas dentro de las redes sociales y tiene a su cargo 4 personas en Bilbao y un equipo en Madrid. «La forma de comunicarte es distinta: no es unidireccional, como la web de una empresa que emite desde ahí su información y el usuario la recibe». Aquí la empresa habla con el usuario y crea marca en torno a él. «Las pymes no tienen recursos para publicidad y el marketing digital desde las redes les resulta más asequible para sus presupuestos». Con todo, considera que la gente no creía en ello entonces y todavía no todos confian del todo: mercado hay, lo que hay es pocas empresas dispuestas a meterse en ello».


