El vértigo de un futuro incierto se apodera del estudiante universitario cuando logra su licenciatura, hoy más que nunca. La opción de encontrar un empleo en el actual mercado laboral -un auténtico secarral- se ha convertido en una odisea, así que muchas optan por seguir con los estudios y ampliar su formación en las facultades. Son los llamados alumnos de posgrado (máster, doctorados o estancias posdoctorales), que encarrilan su vida hacia la investigación. «Son nuestro futuro, las personas que en pocos años deben liderar los departamentos de I+D de las empresas y las universidades», certifica el viceconsejero de Universidades e Investigación, Pedro Luis Arias.
Un total de 677 de esos jóvenes accederá el próximo año 2012 al plan de becas establecido por el Ejecutivo autónomo, que destinará quince millones de euros a este apartado. Los jóvenes incluidos en este programa serán contratados por el Gobierno Vasco para «retener su talento» y evitar la tan manida 'fuga de cerebros». La ecuación es sencilla: invertir en una élite de científicos para que ese dinero retorne en un corto plazo de tiempo (de uno a cinco años) a la sociedad en forma de nuevos empleos, empresas, patentes, descubrimientos... «Se acabó el 'que inventen otros'. Estamos hartos de recoger los frutos de los árboles de los demás», sentencia la consejera de Educación, Isabel Celaá.
Prórroga de becas
Los beneficiarios de estas ayudas en 2012 suponen el 40% de todas las solicitudes recibidas. Proceden de todas las áreas universitarias, pero predominan los alumnos de carreras cientifico-técnicas. Ocho de cada diez son estudiantes con investigaciones ya en marcha y que recibirán una prórroga en sus becas, mientras que el 20% restante iniciarán un posgrado. Todos ellos han pasado un proceso de evaluación que incluye un análisis de su currículum, el de su director y del proyecto que presenta, así como una entrevista individualizada.
Las ayudas aprobadas oscilan de media entre los 15.300 euros anuales para un titulado que curse un máster y los 22.600 que recibirán los investigadores que realicen una tesis doctoral o una estancia de especialización posdoctoral.
«La cantidad exacta varía también en función de si se quedan en Euskadi o van al extranjero, y de qué país eligen. No es la gran maravilla, es cierto, pero por lo menos les permite seguir formándose. Si no fuera así, se irían fuera», matiza Arias.
El contrato a firmar les permitirá cotizar a la Seguridad Social y es «asimilable» a una contratación laboral normal.
Harvard y el MIT
El grueso de los estudiantes -588- o bien comenzará en 2012 una tesis doctoral o continuará con su redacción (disponen de cuatro años), mientras que 26 cursarán un máster y 63 disfrutarán de una estancia posdoctoral «en las mejores universidades» y laboratorios del mundo. Estos últimos se pueden denominar como la élite de la investigación vasca.
Tras concluir su tesis, deciden profundizar aún más en ella y se desplazan durante dos años a algún centro de referencia de la especialidad con profesorado de primer nivel y tecnología de vanguardia. Posteriormente, al tercer año, contarán con una financiación para «reincorporarse al sistema vasco de I+D».
En el caso concreto de los 'posdoc' vascos, el año que viene viajarán, en su gran mayoría, a Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania. Permanecerán en universidades del prestigio de Harvard, el MIT, la Universidad de California, Cambridge o el Instituto Max Planck.