Las tres playas donostiarras estarán limpias para el sábado

En La Concha se han acumulado 12,3 toneladas de escombros. Sólo tres personas trabajan a diario en los tres arenales porque los refuerzos humanos se han enviado a la zona de las inundaciones

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.
Ondarreta. Un árbol entero, de la raíz a las ramas, espera varado en la orilla de Ondarreta a ser retirado. ::                             LUIS MICHELENA/
Ondarreta. Un árbol entero, de la raíz a las ramas, espera varado en la orilla de Ondarreta a ser retirado. :: LUIS MICHELENA

Las playas donostiarras acumulan toneladas de porquería como consecuencia de las crecidas del río Urumea el pasado fin de semana. El Ayuntamiento no ha podido destinar personal de refuerzo para su limpieza, como en otras ocasiones en las que por ejemplo ha habido temporales, porque ha preferido enviar este personal extra a trabajar a las zonas inundadas. Fuentes municipales señalaron, no obstante, que con el trabajo que se está realizando a diario se espera tener limpios los tres arenales donostiarras para el próximo sábado, cuando se celebrará una nueva jornada del campeonato playero de fútbol.

Pese a que tres operarios han estado limpiando las tres playas todos los días desde el pasado fin de semana el aspecto que ayer ofrecían La Concha, Ondarreta y la Zurriola era desolador. En el principal arenal donostiarra se estima que hay más de 12 toneladas de escombros llegados como consecuencia de las inundaciones del pasado fin de semana: 5 toneladas de diferentes tipos de maderas, 2,3 toneladas de plásticos y otras 5 toneladas de escombros de diferente tipo, según explicaron fuentes municipales. Estos últimos han sido ya retirados, mientras que los otros dos tipos se van apilando en el voladizo a la espera de que vengan los camiones para su retirada.

La acumulación de maderas que se podía observar ayer era impresionante. Respecto a otras crecidas del río Urumea ha llamado la atención esta vez la gran cantidad de troncos de gran tamaño que han llegado al mar. También era llamativo ver grandes calabazas y numerosas bobinas industriales para enrollar cable. A la altura de la Perla destacaba la presencia de un gran fardo de paja transportada desde alguna ladera de la vega del Urumea.

Los tres operarios dedicados a la tarea diaria de limpieza en las playas en el periodo invernal se han centrado desde el domingo en la playa de La Concha, que hoy se espera que recupere un aspecto medianamente normal. A partir de hoy se comenzarán a retirar los escombros de Ondarreta y de La Zurriola. La primera de estas dos playas ha recibido casi tantos escombros como La Concha, pero al ser menor su extensión el volumen de residuos acumulados también es más limitado. Los paseantes no podían dejar de comentar la imagen que ofrecía el gran tronco, casi un árbol entero, varado en la orilla de esta playa.

Fuentes del gobierno municipal indicaron que cuando hay temporales y las playas se llenan de escombros se suele contratar refuerzos para una limpieza más ágil de los arenales. La necesidad de volcar todos los esfuerzos humanos en las zonas inundadas ha impedido, sin embargo, que el personal se dedicara a limpiar las playas.

Normalmente, los tres operarios que se dedican entre semana a la limpieza de las playas en temporada invernal se centran en el vaciado de las papeleras y en la limpieza de los accesos a los arenales. Los sábados se incide en la retirada de residuos de la arena, especialmente en las orillas -zonas por donde muchos donostiarras pasean-, y los domingos se efectúa una labor intensiva para retirar la basura que generan los botellones, sobre todo en los voladizos de La Concha. Sin embargo, el plan de trabajo ha cambiado mucho desde el pasado domingo por la necesidad de centrarse en la retirada de escombros. El voladizo de La Concha era ayer un lugar donde se apilaban de forma selectiva toneladas de escombros a la espera de su retirada definitiva.

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