'Aforo completo'. Ese fue el cartel que ayer por la tarde tuvieron que colgar a las puertas del salón de actos que Kutxa tiene en la calle Andia y que fue el lugar donde se celebró una nueva edición del Aula DV, que organizó EL DIARIO VASCO y cuya protagonista fue la coach, Mónica L. Esgueva, quien habló sobre cómo encontrar la motivación para superar los retos, en una sala que contó con un público muy dispar.
Cristina Turrau,periodista de EL DIARIO VASCO fue la encargada de presentar a la polifacética ponente, destacando alguno de los aspectos que se citan en su libro, 'Cuando sea feliz' (Ed. Urano).
Coger las riendas de nuestra vida
Aseguraba Esgueva, que en los tiempos que corren hay mucha gente desmotivada, «tanto los que tienen trabajo, como los que no. Yo creo que hay que tomar las riendas de nuestra vida y no esperar a que cambie lo de fuera» Y es que tal y como explicó la coach, intentamos 'echar balones fuera', pero «hay que darse cuenta de que hay cosas que no se pueden cambiar y lo tenemos que afrontar. Desde la aceptación se pueden hacer cosas».
A esto, Esgueva añadía que «necesitamos una motivación intrínseca que nos inspire, porque es lo que nos hace mejorar entusiasmarnos, apasionarnos con la vida».
Además, ofreció algunas citas para que la gente se motive: «nunca comercies lo que quieres en la vida, por lo que quieres ahora. Los momentos pasan y la vida sigue. Una vez dices conformarte con lo segundo, eso es lo que te espera en la vida. ¡Ojo con ello! Algunas personas sueñan con el éxito, mientras otras se levantan temprano y trabajan duro en ello».
Disfrutar del presente
Convencida de que la vida es corta y pura incertidumbre, Esgueva aseguraba que «hay que vivir el presente. La gente piensa mucho en el mañana o en el pasado. Pero hay que vivir el presente, saborear lo que estamos comiendo. Decirle a las personas que te importan que las quieres. Quizá mañana ya no estemos aquí».
Motivación intrínseca
«La verdadera motivación es aquella que sale de nuestro interior y que no nos viene impuesto de fuera: la motivación intrínseca. Ella es la que nos hace sentir que eso merece la pena», aseguraba la ponente, a lo que añadía que esa motivación es aquella que nos hace crecer y dar lo mejor de nosotros mismos.
«Los expertos dicen que se basa en cuatro patas: el sentimiento de elección (nosotros seleccionamos nuestras metas), el de competencia (sentimos que tenemos las capacidades para enfrentarnos a eso que queremos), el de significado (sentir que merece la pena dedicar tiempo y esfuerzo a ese camino que estamos recorriendo) y, por último, el sentimiento de progreso, es decir, que vamos hacia donde queremos ir», apostilló Mónica L. Esgueva.