diariovasco.com
Jueves, 24 abril 2014
llovizna
Hoy 9 / 17 || Mañana 9 / 14 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
«No nos hemos jugado la vida para meter ahora la pata en dos días»

Antonio Basagoiti, Presidente del PP vasco

«No nos hemos jugado la vida para meter ahora la pata en dos días»

Se resiste a entrar «en la rueda de reclamaciones de Batasuna» y declina que haya gestos con ETA hasta que se disuelva

28.10.11 - 02:46 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
La posible llegada de Mariano Rajoy a La Moncloa tras las elecciones del 20-N coloca las posiciones del PP con respecto al final de ETA en el centro de todas las miradas. Su presidente en Euskadi, Antonio Basagoiti, asegura que serán «constructivos» si llegan al Gobierno, aunque por el momento pone en el tejado de ETA la responsabilidad de dar más pasos.
-Una semana después del comunicado, ¿ha empezado a asimilar que ya no vive bajo la amenaza de la violencia?
-Ya hace tiempo que se percibía una menor presión terrorista porque se habían ganado espacios de libertad, pero hoy estoy más tranquilo que hace una semana y espero estarlo aún más dentro de unos meses, cuando tengamos la certificación total de que ETA no sólo baja la persiana, sino que desaparece.
-¿Lo ha notado en su día a día?
-Empiezo a ver más cerca la posibilidad de hacer una vida como un vasco más y dejar el tema de los escoltas. En estos últimos tiempos me he ido bastantes veces sin escolta, pero con la sensación de que estaba haciendo algo malo. Ahora esa sensación ha empezado a desaparecer.
-¿Han cambiado sus sensaciones con respecto al comunicado de ETA con el paso de los días?
-Sigo diciendo que es un comunicado distinto a otros porque no existe un condicionante directo a una negociación de las consecuencias de su conflicto, como había en otras ocasiones. Creo que es una buena noticia de la que todo el mundo de bien se alegra, pero hay que seguir trabajando para que, además de bajar la persiana, ETA liquide el negocio para que nunca más pueda volver a su actividad.
-¿Considera que el paso que ha dado podría tener marcha atrás?
-No puedo poner la mano en el fuego hablando de esta gente, pero creo que han visto que no podían seguir por el camino por el que iban. Han percibido que la eficacia policial y judicial y la unidad de los partidos les llevaba a un atolladero. Se han visto sin ninguna salida y han dado este paso, pero yo ahora me niego a que queden de buenos.
-¿Qué le transmitió al lehendakari en su reunión del miércoles?
-Dos cosas: la primera, que una vez conseguido que ETA deje en paz a la sociedad vasca, tenemos que ganar la libertad. Hemos conseguido que ETA no dispare, pero ahora hace falta que se pueda pensar y vivir en libertad. Que la gente pueda pensar, decir o votar lo que quiera en el País Vasco sin sentir que le miran mal o que le excluyen. Lo segundo que le planteé es que no nos podemos precipitar. Si hemos aguantado a ETA durante décadas, ahora no se puede correr demasiado en dos días. Hay que dar pasos seguros y prudentes. Hemos arriesgado demasiado, nos hemos jugado la vida, y ahora no se puede meter la pata porque haya elecciones o porque esté Amaiur.
-¿El Gobierno, ya sea el actual o el que venga, debería dar algún paso?
-Ésa es una de las reivindicaciones de ETA y se basa en su idea de que aquí ha habido un conflicto entre dos partes, pero no es la verdad. Tampoco es pedagógico para que la sociedad entienda que una cosa es la democracia y otra quien la amenaza. Aquí quien tiene que garantizar y demostrar algo es ETA, no es ni el Gobierno francés ni el español ni Zapatero ni Rajoy. ETA es la que tiene que demostrar que va de veras y no sólo decir que no disparará más. Debe reconocer el daño causado para vacunar a esta sociedad por siempre de nuevas violencias. Hemos conseguido algo, pero nos queda la tarea de deslegitimar la historia del terrorismo.
-¿No es partidario de tener gestos como el acercamiento de los presos al País Vasco?
-No, porque ETA sigue existiendo. Si algún día dejara de existir por completo se podría hablar de ello, pero en este momento me resisto a entrar en la rueda de las reclamaciones permanentes de Batasuna. Las reclamaciones las tenemos que hacer los demócratas para conseguir la libertad. No tienen que ser ellos quienes nos pongan condiciones, tenemos que ponérselas nosotros a ellos.
-¿El PP tomaría parte en una hipotética mesa de partidos para tratar temas políticos, como propone la declaración de Aiete?
-Mesa no va a haber y, además, sería absurdo que la hubiera porque en este país ya tenemos instituciones donde se pueden tratar los temas políticos. ETA siempre ha querido contar la historia de que aquí no había democracia y que la iban a traer ellos, por lo que esa mesa serviría para conseguirla. Pero la realidad es que ya hay democracia, por lo que, quien quiera plantear algo, que se someta a las normas de la democracia y podrá hacerlo.
-Rajoy anunció tras el comunicado que actuará «con grandeza» en el final de ETA si llega a gobernar. ¿En qué se concretaría eso?
-Rajoy ha demostrado que es un político con altura de miras y que sabe estar, y supo estar a la altura del comunicado de ETA. Rajoy se refiere a actuar con consenso con el Partidos Socialista y con otros partidos democráticos que quieran colaborar en un final del terrorismo que sea la victoria de la democracia. Además de consenso, Rajoy quiere decir que se va a aplicar la ley y que va a hacer mucha pedagogía democrática. Y eso significa explicar a la sociedad que el hecho de que uno defienda una idea independentista y de izquierdas no debe traducirse en imponérsela al resto.
-¿Qué le ha transmitido Rajoy en sus últimas conversaciones?
-Está convencido de que la posición del PP tenía que ser acoger con satisfacción este comunicado y seguir trabajando para que ETA desaparezca para siempre.
-¿Una posición moderada puede encontrar resistencias en el ala más dura de su partido?
-Se utiliza mucho este argumento, pero la gente que dentro del PP ha tenido matices con respecto a ETA no ha sido nunca un entorpecimiento para su final, sino que ha sido una colaboración, porque las medidas que se han tomado han sido más eficaces cuanto más firmes. Por otro lado, Rajoy va a ser absolutamente independiente porque lo ha sido siempre. Ha tenido un campo de minas dentro del PP y las ha sorteado todas. Le han intentado decir todos los días desde los medios de comunicación qué es lo que tenía que hacer y siempre ha hecho lo que ha querido. Rajoy es una garantía porque piensa en el interés general y es independiente, y hará lo que sea mejor para la ciudadanía sin que le condicionen.
-¿El PP vasco también cuenta con esa cuota de independencia?
-Nosotros estamos manteniendo nuestra línea. A mí ahora no me preocupan las posiciones que puedan parecer más descreídas con la declaración de ETA. Ayudan a que tengamos la conciencia en su sitio, pero el camino lo hacemos nosotros.
-Currin decía ayer en este periódico que está convencido de que el PP «jugará un papel constructivo en el proceso». ¿Los últimos acontecimientos han hecho que cambie en algo su mala opinión sobre los mediadores internacionales?
-Mi opinión sobre esa gente no es buena. Aunque ellos decían que querían poner una pista de aterrizaje para ETA, para mí lo que han hecho es poner una pista de despegue a las justificaciones políticas de ETA y de Batasuna. Y una pista de despegue a las expectativas de Batasuna siempre es un peligro cuando ETA se tiene que dar cuenta de que aquí no puede haber regalos ni por asesinar ni por dejar de hacerlo. Por lo demás, Currin me parece un mediador de parte y me parece que esto no es una guerra entre dos bandos en la que haga falta mediar. Sólo diré que el PP siempre ha tenido un papel muy constructivo en Euskadi, aunque en muchas ocasiones no se haya comprendido.
-¿Por qué cree que se le hace el juego a la izquierda abertzale?
-Los únicos que no estamos hablando de las maravillas de Otegi, ni metiéndonos en el debate de los presos y de las reclamaciones políticas somos el PP. Si hemos llegado hasta aquí es porque los demócratas hemos sido exigentes y la sociedad vasca ha dicho que no aceptaba un atentado más, que nadie se crea que hemos llegado hasta aquí porque Batasuna se ha vuelto buena. Si alguien piensa eso podemos llegar a una sociedad en la que esté fortalecida la parte que aún no ha roto con la historia de terror y quede legitimada. Sólo pido que no se les haga el juego y que no sean ellos los que marquen la agenda política, porque ese camino puede dificultar la convivencia al fortalecer a esa parte.
-¿Pero no queda la sensación de que la izquierda abertzale es la que más se ha movido?
-Porque es verdad que antes decían cosas distintas y porque también ha habido mucha campaña de algunas formaciones políticas y de algunos medios de comunicación colocándoles como adalides de la paz. Pero no nos equivoquemos, si después de 50 años de terror saliese fortalecida la posición de Batasuna sería más difícil concienciar a la ciudadanía de que el terrorismo es ilegítimo siempre, porque ellos van a querer contar la idea de que estuvo bien. Y si queda esa idea, ¿quién nos dice que otros no volverán?
-¿Un buen resultado electoral de Amaiur fortalecería esa idea?
-Un buen resultado de Amaiur puede hacer más complicado el paso hacia la libertad del que hablaba al principio. Pero todo apunta a que lo va a conseguir porque le han hecho la campaña.
-¿Qué piensa de la teoría de que no debe haber ni vencedores ni vencidos?
-Ésa es una teoría propia de una guerra, de dos bandos que se han asesinado entre sí. Pero en el caso vasco no se conoce ni un solo constitucionalista que haya cogido una pistola para asesinar a otra persona, por lo que, además de irreal, puede ser peligrosa para el futuro. Un cierre de este tipo sería un cierre en falso. Lo único que cerrará para siempre el terrorismo es que venzan la democracia y las instituciones.
-¿Entiende el malestar de algunas víctimas ante los últimos acontecimientos?
-Por supuesto, porque a ellas nadie les va a devolver al familiar que les arrebataron. Por eso tenemos que trabajar para intentar que pierda el proyecto que les asesinó.
-¿El PP reconoce a las víctimas de motivación política?
-En el PP reconocemos que hay personas que sufrieron excesos policiales, que son claramente condenables, pero no se puede meter a todas las víctimas en el mismo saco. Una cosa es decir que eso ha pasado y otra darle un carácter político para justificar la teoría de algunos de que aquí ha habido una guerra entre dos bandos. No se pueden equiparar y no se puede justificar la violencia de ETA porque unas personas sufrieran excesos policiales.
-Sin la violencia de ETA, ¿habrá que abordar debates como el del derecho a la autodeterminación?
-Eso siempre es abordable por los caminos democráticos. Lo único que cabe pedir es el respeto a los que no piensan de esa manera y el acogerse a las normas que nos tenemos que acoger todos para plantear esas iniciativas.
-Los nacionalistas reclaman que, además de plantearse, deberían poder materializarse.
-Sí, pero para ello tienen que convencer a los diferentes foros en los que se tienen que materializar. Tienen que entender que todo en la democracia tiene sus normas, porque si no mañana también podría querer separarse un territorio histórico, por ejemplo Álava, del País Vasco. Es legítimo defender el independentismo o la autodeterminación, pero lo que se pide aquí y en cualquier otro país es que sea por los canales correspondientes y que no se intente excluir o eliminar al que piensa diferente.
En Tuenti
Elecciones Vascas 2012
Videos de Más actualidad
más videos [+]
Más actualidad
Diario Vasco

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.