La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias aprobó ayer, a propuesta de la Junta de Tratamiento de la cárcel de Basauri, la salida de prisión del etarra Ibon Iparragirre , gravemente enfermo, que cumplirá en su domicilio y bajo control telemático una condena de tres años de cárcel.
Iparragirre estaba cumpliendo una pena de tres años de prisión por la colocación de una bomba en la sede del PSE de Elgoibar el 20 de abril de 2008, que no causó víctimas.
Fuentes penitenciarias explicaron a Efe que el recluso saldrá de prisión en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario que prevé que los reclusos con enfermedades graves puedan cumplir condena fuera de la cárcel.
Iparragirre , actualmente ingresado en el hospital de Basurto debido al agravamiento de la enfermedad incurable que padece, no podrá salir de su domicilio salvo para recibir tratamiento médico y deberá personarse periódicamente en el centro penitenciario de Basauri. Además, sus movimientos estarán controlados con un sistema de vigilancia electrónica.
La medida es de aplicación inmediata, por lo que Iparragirre ya no volverá a la cárcel cuando sea dado de alta y no necesita del visto bueno previo del Juez Central de Vigilancia Penitenciaria.
La decisión de Instituciones Penitenciarias ha sido posible después de que el pasado viernes la Audiencia Nacional levantara la prisión preventiva que cumplía Iparragirre por otra causa debido a su estado de salud.
El recluso tiene otra condena pendiente de ocho años de cárcel por los delitos de tenencia de explosivos y dos atentados contra las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV), aunque aún no se ha decretado su ingreso en prisión por esta causa.
Por su parte, LAB denunció la actitud de la dirección del hospital de Basurto en relación al ingreso del preso de ETA. Criticó que durante los tres primeros días que ha estado en ese centro sanitario se le ha aplicado «un régimen más duro aún que en la propia prisión». Reprochó que, desde el día en que ingresó, el pasado martes, y hasta el jueves nadie le comunicó cuál era su estado de salud y hasta el viernes tampoco nadie informó a su familia sobre su evolución médica.
En libertad
De otro lado, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno dejó ayer en libertad sin medidas cautelares a seis de los diecinueve imputados por un delito de enaltecimiento del terrorismo presuntamente cometido por la celebración de un homenaje a presos de ETA durante la Semana Grande de Bilbao de 2009. Todos ellos comparecieron ayer ante el magistrado y negaron que colocaran en la txosna de la comparsa Kaskagorri fotografías de presos de ETA.