El expresidente del Barcelona Joan Laporta anunció ayer que ha decidido «interponer acciones penales y civiles» contra la actual junta directiva del club catalán y el Grupo Godó, al considerarlos «los autores materiales de continuas y sistemáticas injurias, calumnias y difamaciones» contra su persona. Laporta cree que 'La Vanguardia' y otros medios del grupo se han dedicado «publicar de formar reiterada diversas informaciones sacadas de contexto, medias mentiras, atentados al honor y a la intimidad» que le han causado «importantes daños morales».
El expresidente del Barça entiende que todo ello responde a «una estrategia de manual» por parte de la junta que preside Sandro Rosell para desprestigiarle. «Han intentado crear sospechas, construir una mentira en su propio interés para poner a la gente claramente en contra de todo lo que hicimos durante nuestra gestión. Por eso ellos también serán objeto de las acciones penales y civiles que pienso interponer».
Para el parlamentario catalán «la paz del barcelonismo no va por ahí» e invitó de nuevo a Rosell a «mantener un debate público en el medio de comunicación que él quiera, con el moderador que él quiera», para explicar sus siete años de gestión al frente del club «y debatir y contrastar todos estas mentiras que han estado construyendo para justificar una serie de decisiones».
Laporta hizo estas declaraciones a la salida de la Ciudad de la Justicia, donde ayer compareció en calidad de demandado en un nuevo juicio. El agente de jugadores Bayram Tutumlu le reclama el 10 por ciento de los negocios que hizo, tanto a través de su despacho de abogados como en su condición de presidente del Barça con un magnate uzbeko.
El ahora parlamentario catalán calificó el juicio de «circo mediático montado por un oportunista», mientras que Tutumlu acusó a Laporta de «desviar dinero que debía haber ido a parar al Barça» y de haberse convertido en «una máquina de fabricar mentiras».
Cobró 10,15 millones
Laporta reconoció haber cobrado 10,15 millones de euros a través de su despacho de abogados «por la prestación de servicios de consultoría empresarial durante tres años» al magnate uzbeko Miradil Djalalov mientras era el máximo mandatario del Barcelona.
Tutumlu asegura que fue él quién organizó y pagó (unos 1.200 euros) la cena del Via Veneto en la que Laporta y Djalalov se conocieron en 2008, y que el expresidente del club catalán le prometió una comisión por los negocios que hicieran juntos. Joan Laporta lo negó todo ante la jueza. «Este individuo, el señor Tutumlu, es un oportunista de esos que hay en el mundo del fútbol para ver qué pillan. Se dedicaba a enredar a todo el mundo. Sólo me reuní con él dos veces, por cortesía y ante su insistencia, y no le prometí absolutamente nada».