Un ex delegado en Gipuzkoa de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ha sido condenado a un año y seis meses de cárcel y al pago de una multa por apropiarse de 235.000 euros procedentes de las recaudaciones de los derechos de propiedad intelectual.
Los hechos fueron juzgados ayer en la Sección Primera de la Audiencia, donde en los momentos previos a la vista, las acusaciones fiscal y particular llegaron a una conformidad con el letrado de la defensa. El procesado se confesó autor de un delito continuado de falsificación así como de otro de apropiación indebida con las eximentes incompletas de enajenación mental y dilaciones indebidas en el proceso judicial.
El caso se remonta a finales de los años ochenta cuando el acusado, M.N.L., inició una relación con la Sociedad General de Autores y Editores. Según el escrito de calificación presentado en la vista por la Fiscalía de Gipuzkoa, el inculpado actuaba de «mandatario» de la SGAE en los municipios guipuzcoanos de Aizarnazabal, Aia, Zestoa, Deba, Eibar, Elgoibar, Getaria, Mutriku, Orio, Bergara, Usurbil, Zarautz y Zumaia.
El inculpado tenía encomendada la gestión de las licencias y el cobro de las remuneraciones que por los derechos de propiedad intelectual de los autores percibe la SGAE.
El fiscal sostuvo que el inculpado tenía la obligación de remitir diariamente a la sociedad las cantidades que percibía, salvo que no alcanzasen 300 euros, en cuyo caso estaba autorizado a retenerlas hasta el primer día hábil de la semana siguiente al cobro.
La Fiscalía sostuvo ayer que el acusado, «con ánimo de obtener un beneficio ilícito» y sin haber recibido un poder para ello y sin habérselo comunicado a la dirección de la SGAE, abrió una cuenta en una sucursal de Caja Laboral a nombre de la «Sociedad General de Autores», al que añadió su nombre y dos apellidos.
De esta manera, entre mayo de 1990 y noviembre de 1997, año en el que finalizó la relación, el acusado ingresó un total de 235.769 euros procedentes de los pagos que tanto personas físicas como jurídicas realizaban en concepto que por los derechos de propiedad intelectual percibía la SGAE.
En su escrito de calificación, la fiscal precisó que entre enero de 1993 y junio de 1997, el acusado efectuó diversas operaciones desde dicha cuentas. Asimismo, indicó que el inculpado emitió recibos a personas físicas y establecimientos que no figuraban en el censo de la SGAE, para lo cual utilizó un formato con sellos estampados que trataban de imitar los que habitualmente empleaba la propia sociedad general.
El ministerio público añadió asimismo que el inculpado estampó en los cheques nominativos para la SGAE que ingresaba en la cuenta un sello que simulaba a los de la entidad pero que no era utilizado habitualmente.
En el transcurso de la vista celebrada ayer, la Fiscalía y la acusación particular se mostraron favorables a la suspensión de la pena de cárcel durante cinco años, siempre que el procesado no vuelva a delinquir, no abandone la residencia en la que reside desde 2004 y prosiga el tratamiento psiquiátrico que sigue en la actualidad. Además de la pena privativa de libertad, la Fiscalía solicitó para el inculpado una multa de 360 euros.