Aitor Aldasoro, portavoz del grupo municipal del PNV que cuenta con seis ediles -los mismos que Bildu, pero 40 votos menos-, analiza la actual situación del consistorio ante la que se muestran expectantes y preocupados. Aldasoro subraya «la falta de ritmo e intensidad en las comisiones»
-Han transcurrido más de 100 días desde que se constituyeran los ayuntamientos. ¿Cómo ve al nuevo gobierno municipal?
-La normalización y la pacificación son dos ejes que han guiado y guiarán nuestra acción política. Por eso, la presencia de Bildu en el ayuntamiento era importante. Tras las elecciones del 22-M, en las que Bildu obtuvo 40 votos más que nosotros, entendimos que era muy positivo de cara a fortalecer la convivencia democrática que Bildu gobernara, afrontara la realidad, y la responsabilidad ante los problemas y retos que tiene nuestro municipio. La pluralidad política obliga a escuchar, respetar, compartir y acordar. En esta legislatura, ésta va a ser una de nuestras prioridades, además de defender nuestro programa. Pero estamos expectantes, a la espera de ver cuál es el rumbo o proyecto que Bildu tiene para Beasain, y preocupados porque vamos para 4 meses desde que fue elegido el nuevo alcalde y vemos que muchos de los proyectos que estaban pactados y presupuestados se ralentizan, y no vemos ni ritmo ni intensidad en las distintas comisiones.
-¿Cómo ve el ayuntamiento desde la oposición?
-Sin la presión que supone la tarea de engrasar permanentemente todas las piezas de la maquinaria para que ruede a buen ritmo, pero con la responsabilidad que nos otorga tener el mismo número de concejales que Bildu, para que Beasain no se pare. Los 6 concejales del PNV hemos abordado junto con los responsables de la Junta municipal del PNV en Beasain un análisis para adaptarnos a la nueva situación, y estamos preparados e ilusionados para trabajar. Por otra parte, la experiencia que vivimos en la legislatura del 87-91 en la oposición, y las numerosas muestras de apoyo que recibimos por parte de beasaindarras nos dan mucha fuerza.
-El desarrollo de Errekarte-I, no arranca...
-En momentos de crisis lo que hace falta son tomar decisiones de cara al futuro del municipio. Decisiones que aunque no sean tan fáciles como en épocas de bonanza económica, exigen determinación para no dejar a los beasaindarras sin posibilidades de instalarse en su municipio. Trabajaremos para que el planeamiento se desarrolle en aquellas áreas que tengan posibilidades reales de ejecución.
-Por cierto, ¿se debe proteger y conservar el caserío Errekarte?
-Para proteger y conservar cualquier edificio éste debe tener el aval de los técnicos competentes que le otorguen un valor arquitectónico o cultural y en ese sentido es claro el informe del departamento de Cultura. No existe en el actual caserío Errekarte dicho valor. Otra cosa es el valor sentimental, el mismo que había con Zelata, Zaldizurreta, Nekola, Ermentari, Igartetxe... el que ha hecho que lleguemos al Beasain actual. Hay que tener en cuenta que la media actual de unidad familiar en Beasain es de algo más de dos personas. No podemos pretender el mismo Beasain que cuando era de seis, es irreal.
-¿Para la elaboración de los presupuestos-2012 les han pedido colaboración o propuestas?
-En Beasain siempre se ha trabajado con mucho rigor en el control presupuestario. El ayuntamiento genera recursos propios a través de su presupuesto y así deberá seguir siendo porque es la garantía de la viabilidad económica del mismo, y por otra parte, el endeudamiento está perfectamente controlado. Este es el marco presupuestario en el que vamos a ser muy exigentes. Nadie tiene derecho a hipotecar el futuro de nuestras finanzas. El actual gobierno no tiene derecho a consumir los recursos de los futuros gobiernos. Además, primero el ayuntamiento tiene que aprobar los impuestos municipales, las tasas y los precios públicos para 2012. En ese sentido lo único que se ha hecho ha sido proponer una subida del 8% en la tasa de basuras, subida que podría ser razonable siempre que dicho dinero se destinara al cierre del vertedero de Sasieta y la edificación de la planta de valoración energética a ubicar en Donostialdea pero sabiendo que el actual gobierno no hace una apuesta por la incineración hay que preguntarse para qué sirve tal subida. Además, proponen congelar el incremento de tasas sin especificar la reducción en gasto corriente. En el ayuntamiento, como en casa, si no hay un equilibrio de los gastos y los ingresos la deuda se acumula.
-Ya en el primer pleno tumbaron algunas de las propuestas de gobierno...
-Fruto de que aquellas propuestas no se trabajaron lo suficiente. Una era la referente a la constitución de las comisiones y nosotros teníamos nuestra propuesta que fue la que salió adelante, pero las diferencias son mínimas. En el tema de las retribuciones lo único que propusimos fue que se intentara llegar a acuerdos con todos los grupos. En ese sentido sí esperamos una comunicación más fluida entre todos los partidos. Nosotros defenderemos nuestro programa desde la oposición.
-Hasta ahora solo se ha aprobado la retribución del alcalde. ¿A ustedes les corresponde una liberación?
-En todo caso pensamos que al PNV con 6 concejales, los mismos que Bildu, le corresponde trabajar para el municipio. Las retribuciones a percibir por el trabajo diario en el ayuntamiento nosotros siempre las hemos enmarcado en los criterios que dicta Eudel, que lo hace en virtud a la representatividad que te dan las urnas y al número de habitantes de cada municipio. Es por ello que pensamos que la retribución del alcalde, por ejemplo -en este caso de 57.000 euros anuales-, entra dentro de esos parámetros, de la misma manera que las liberaciones correspondientes a cada partido o lo que tiene que percibir cada concejal por la asistencia a las comisiones, pero habrá que ver la voluntad del actual gobierno para dar respuesta a ésta y otras cuestiones. De todas formas, aunque son cosas que hay que ir solucionando no creo que sea lo prioritario.