En los tiempos que corren, meter valores sociales y banca en la misma frase puede sonar a herejía. Sin embargo, hay una modalidad financiera empeñada en demostrar que nuestro dinero puede ayudar a cambiar el mundo. La crisis económica les ha abierto puertas y ha despertado el interés de quienes ven que las burbujas siempre terminan por explotar. Joan Antonio Melé es subdirector de Triodos Bank, un banco ético fundado en 1980 y que trabaja en España desde el año 2004. Hoy (19.00 horas) ofrecerá una conferencia en el Complejo Educativo de Eibar bajo el título 'Dinero y conciencia: ¿a quién sirve mi dinero?'
-En el año 2011 ¿ya nos suena lo que es la banca ética o aún hay que seguir dando explicaciones?
-Todavía hay que darlo a conocer. Yo estoy muy animado porque llevo muchos años en esta batalla pero en los tres últimos he visto un cambio radical, hay mucha más gente que lo conoce. Pero todavía es pequeño su movimiento respecto a la banca global, mucha gente lo conoce pero se resiste a cambiar. Queda un miedo a lo nuevo y por eso hace falta mucha divulgación para que se vea que hay opciones diferentes dentro de la esfera financiera.
-Conocemos las cajas de ahorros y su obra social. ¿Qué diferencias tiene un banco ético?
-De cara al cliente damos los mismos servicios que puede dar cualquier banco o caja. Tenemos clientes de los que somos su único banco, cobran aquí la nómina, domicilian el pago de recibos, tienen una tarjeta... La diferencia es cómo hacemos el negocio. Cuando se fundó Triodos Bank, la idea fue crear un banco que utilice el dinero para mejorar el mundo, aunque pueda sonar un poco raro, y lo hacemos desde el sistema financiero. El objetivo no es el negocio por el negocio. Buscamos beneficio porque si no esto sería inviable, pero la diferencia es que ese beneficio no es un objetivo sino un resultado. Nosotros queremos mejorar el mundo haciendo inversiones de calidad. Si lo gestionamos bien, de forma eficiente, esto a final de año crea unos beneficios. Con el negocio por el negocio hemos creado un mundo de economía especulativa que lo ha destruído todo, el planeta, el sistema social, ha provocado parados... Las cajas hacen una obra social una vez que ya han hecho un beneficio, pero nadie mira cómo hacen los beneficios, a qué empresas están financiando. Además somos absolutamente transparentes, contamos hasta el último céntimo en qué empresas estamos invirtiendo. Esto provoca una concienciación en la gente, que sabe que mientras no lo está utilizando, su dinero está ayudando a cambiar el mundo. Pon tu dinero alineado con tus valores y con tu forma de pensar. Ésta es nuestra apuesta. Yo he estado muchos años trabajando en una caja de ahorros y no mirábamos si la empresa a la que financiamos contamina o realiza explotación infantil, si tiene garantías adelante. Nosotros no tenemos que hacer una obra social aparte porque todo lo que hacemos ya es social.
-¿Es ético querer ganar dinero por el hecho de tener dinero?
-Este es el gran problema de la civilización. Se critica a la banca pero deberíamos hacer todos una reflexión. En las últimas décadas todo el mundo ha querido ganar dinero rápidamente, especulando, sin esfuerzo. Esto es destructivo para todos, y los hijos pagan los errores de los padres. Ganar dinero por ganar dinero no tiene sentido, y además, no da la felicidad. No estamos mejor y contribuimos a destruirlo todo. Es momento de dar sentido a las cosas. No puede ser que el cliente no pregunte en qué voy a invertir su dinero, solo cuánto le voy a pagar por él. La codicia se ha infiltrado en la sociedad, es una enfermedad que debemos curar. No puede haber una obsesión por ganar, formamos parte de un todo y si no ganamos todos, tarde o temprano tendremos un problema.
-La crisis ha puesto en el mundo de mira a los bancos. ¿Qué ha ocurrido con la banca ética?
-Los medios se han interesado por nosotros, y ha habido más gente que nos ha conocido. Por eso creo que vamos a crecer y me alegro mucho, no porque vaya a ganar más, ya que aquí los directivos no tenemos bonus. Tengamos el beneficio que tengamos, yo voy a cobrar lo mismo y creo que esto es algo muy sano, especialmente en banca. Me hace ilusión crecer porque si mostramos que un banco ha podido cambiar, todo puede cambiar. Estamos en un mercado pero nadie nos obliga a hacer según qué cosas. Ganaré menos pero cuando hay gente que se mueve por valores en lugar de por intereses, es posible una banca ética. Las personas éticas la hacen posible. Creo que con la crisis mucha gente está tomando conciencia, pero no es fácil cambiar la inercia de las últimas décadas, necesitamos más gente que apueste por la coherencia y quiera mover el dinero en coherencia con sus valores.
-¿Qué le diría a esa gente que viendo las noticias piensa que es mejor guardar los ahorros bajo el colchón?
-Ésa es la opción del miedo. Le diría que su dinero debajo del colchón está muerto, no va a servir a nadie. Sin embargo, en una banca ética podrá ver cómo puede ayudar a un centro especial de empleo, a un centro de inserción, a un proyecto de agricultura ecológica, de energías renovables, a una escuela... Es una lástima que por miedo, el dinero se quede debajo del colchón. El miedo no nos va a ayudar a salir de esta crisis. Yo estoy convencido de que la crisis no la arreglarán ni los políticos ni los grandes banqueros porque no pueden. La sociedad civil sí. Hay empresarios que podrían crear puestos de trabajo y no lo hacen por miedo. Pero el miedo no va a solventar nada, acaba anulando al ser humano. Yo diría que tu dinero puede ayudar a cambiar el mundo, no lo pongas en sitios inadecuados y no lo escondas porque entonces no va a servir para nada.