Hugo Chávez volvió a Caracas la madrugada de ayer después de haber terminado en Cuba la fase de quimioterapia para combatir el cáncer que padece. El presidente llegó a la capital venezolana apenas unos minutos antes de que venciera el período de cinco días por el que puede ausentarse del país sin autorización del Parlamento. Desde el aeropuerto de Caracas, Chávez rechazó la versión de Estados Unidos de que el tratamiento no ha logrado frenar el avance del tumor que combate desde junio.
«Podemos decir, gracias a estos resultados, que ha terminado la fase de quimioterapia; cerramos el ciclo de la quimioterapia y ahora vamos a dedicarnos a la recuperación plena de toda la parte física», declaró el mandatario, que antes de partir se había reunido en La Habana durante cinco horas con su homólogo cubano, Raúl Castro, y con su «padre ideológico», el veterano Fidel.
Aprovechando un viaje del presidente boliviano, Evo Morales, a Cuba, Chávez decidió acompañarlo y terminar en la isla comunista la cuarta sesión del tratamiento. En Venezuela únicamente recibió una.
El gobernante aseguró que los cinco días en La Habana fueron muy positivos, y explicó que en el viaje de regreso repasó lo acontecido en las semanas transcurridas desde que le diagnosticaron y operaron del tumor canceroso en la zona pélvica, presumiblemente en la próstata, aunque nunca ha confirmado la localización exacta.
«Debemos prepararnos»
«Todos los signos vitales, toda la parte clínica, como dicen los médicos, es satisfactoria. Podemos decir, gracias a estos resultados, que ha terminado la fase de quimioterapia. Ahora vamos a dedicarnos a la recuperación plena (...) progresiva y plena», señaló.
Chávez invitó a no hacer caso de los rumores sobre su salud. Reiteró que se encuentra bien, que en adelante cumplirá una dieta equilibrada y ejercicios para recuperar «plenamente» su salud. «Siento, en verdad, que he nacido de nuevo», dijo.
Fue el exembajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos, Roger Noriega, quien, citando fuentes «muy fiables», aseguró que «Chávez está en una condición muy grave y que no está mejorando como sus doctores esperaban», por lo que «deberíamos comenzar a pensar, y deberíamos prepararnos, para un mundo sin Hugo Chávez». Sin embargo, tanto Chávez como su colega boliviano Evo Morales negaron esa versión.
Para el exfuncionario estadounidense, el régimen chavista evalúa muchas fórmulas alternativas para mantenerse en el poder por la vía electoral si la salud de Chávez se deteriorara hasta el extremo de no poder participar en las elecciones, previstas para octubre del año que viene. Noriega también apuntó que los generales chavistas vinculados por el Gobierno norteamericano con el narcotráfico intentarían frenar una transición democrática en Venezuela para mantener el régimen.