La cárcel prevista en Zubieta y que para 2014 tiene que sustituir a la de Martutene, será similar en dimensiones y características, a la que se está ultimando en la colina de Santa Lucia de Pamplona, que entrará en funcionamiento en enero próximo.El centro donostiarra apenas ha comenzado a ejecutarse con los primeros movimientos de tierras, según destacan desde la sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP). Antes de su puesta en marcha, una delegación municipal de la anterior corporación visitó el centro y conoció sus equipamientos.
El centro penitenciario de Pamplona es, como será donostiarra, de los considerados de tipo 'medio' por Instituciones Penitenciarias. Frente a las 1.008 plazas de los grandes, éstos cuentan con 504 celdas residenciales, además de un centro de inserción social con 51 habitaciones dobles y dos de observación.
Desde 2008
La nueva cárcel de Pamplona comenzó a ejecutarse en 2008 en cuanto a movimiento de tieras y adecuación de la parcela. La elección del terreno, en la colina de Santa Lucia, no estuvo exenta de polémica con el Consistorio y con vecinos de la zona, que denunciaron afecciones en sus casas por las voladuras llevadas a cabo. En febrero de 2010 comenzó la ejecución de los diferentes edificios y módulos que conforman el complejo. En total, ocupan 75.000 metros cuadrados, que contrastan con lo s 104.000 que suelen tener de media los centros de doble capacidad.
En la actualidad, se encuentra en la fase final y de remates de la obra civil, según explicó ayer en Pamplona Mercedes Gallizo, secretaria general de Instituciones Penitenciarias. Le acompañó en su visita el presidente del Seiep, Ángel Martínez San Juan. Entre octubre y diciembre se procederá al equipamiento de las instalaciones.
Gallizo describió el centro como un ejemplo de cómo se entiende en Instituciones Penitenciarias las penas privativas de libertad. En este caso, las celdas se han ampliado de los habituales 10 metros cuadrados hasta los 13. Todas son dobles, aunque por lo general estarán ocupadas por un recluso, según dijeron. El centro se ha pensado para la población reclusa navarra.En el centro del barrio de San Juan son 250 los residentes, además de otros 350 dispersos por otros centros con domicilio en Navarra o que fueron detenidos por delitos cometidos en tierras forales.
En el centro se han implantado nuevos talleres destinados a las labores ocupacionales o de formación o pasillos cubiertos con marquesinas que protejan de la lluvia o el sol.
Entre las edificaciones del centro hay un módulo de comunicaciones y un módulo deportivo. Las habitaciones estarán dotadas de TV. «A pesar de lo que se piense, no hay que olvidar que no son de acceso libre, sino cuando corresponda a cada módulo».