Un final de vacaciones sin música no parece tener mucho sentido en Elgoibar. Si el 1 de septiembre fue la txaranga Mauxitxa la que llevó a cabo una diana para amenizar la vuelta a la actividad laboral tras las vacaciones de agosto, ayer fueron los trikitilaris de la escuela de música Inazio Bereziartua los que protagonizaron un pasacalle para acompañar a los alumnos de Enseñanza Infantil y Primaria de Elgoibar (de 3 a 12 años) en su retorno a las aulas.
La alegre comitiva que recorrió ayer el casco urbano a partir de las 8.40 se encuadra en una nueva edición del programa Oin Alai, iniciativa creada por el departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Elgoibar con el objetivo de animar a los más jóvenes a ir andando hasta sus respectivos centros escolares, dejando de lado la costumbre de acudir en coche con sus progenitores. El programa cuenta con una serie de puntos de encuentro repartidos por el casco urbano en el que se citan alumnos de la Ikastola y la Herri Eskola. Mientras algunos grupos acuden directamente a sus respectivos centros escolares desde los lugares de encuentro, otros se encaminan hacia el King-Kong, donde confluyen varios grupos antes de separarse e iniciar la marcha hacia Urasandi, en el caso de los niños de la Herri Eskola, y hacia la calle Ermuaran Bide, en el caso de los de la Ikastola.
Se buscan voluntarios
Los adultos son fundamentales en Oin Alai. Su cometido es acompañar a los niños durante la marcha como voluntarios, evitando que se produzca cualquier incidente en el trayecto. Esta dedicación les da derecho a participar en el sorteo mensual de un vale de compra de una cuantía de 50 euros. Por desgracia, a día de hoy, el número de voluntarios no es suficiente, lo que ha supuesto la supresión de algunos grupos, como el que salía de Basarte hacia la Herri Eskola o el de la calle Santa Ana. La técnica de Medio Ambiente del Ayuntamiento, Idoia Álvarez, reconoce el problema, pero está esperanzada. «Contamos con doce voluntarios de la Ikastola y trece de la Herri Eskola. No son suficientes, pero el plazo para inscribirse está abierto y confiamos en que más padres y abuelos se impliquen en esta iniciativa».
Por otro lado, el número de niños y niñas que se ha sumado de momento a Oin Alai es de setenta y cinco, con treinta y nueve alumnos de la Herri Eskola y treinta y seis de la Ikastola. Esta cifra es notablemente inferior a la del año pasado, con ciento veinticinco escolares inscritos en el programa, pero al igual que en el caso de los voluntarios, se confía en que su número se incremente a medida que avance el nuevo curso 2011-2012.