La rehabilitación obligatoria de los edificios del País Vasco antiguos -un plan que pondrán en marcha los alcaldes y el Gobierno Vasco a la vuelta del verano- incluirá subvenciones de hasta 45.000 euros, según los casos, para revestir la envolvente térmica de los edificios (ponerles el 'abrigo'); una mejora que revalorizaría los inmuebles y que, al aumentar la eficiencia energética, permitiría a los propietarios ahorrar en calefacción. La medida está recogida en una orden que se aprobará en breve y que modificará, reforzándolo, el cuadro de ayudas económicas previstas por el Ejecutivo autónomo para las reformas de pisos particulares y de edificios enteros.
Entre los cambios que se introducirán también figura la creación de otra ayuda de hasta 1.000 euros destinada a cubrir los honorarios de los arquitectos que sean contratados por las comunidades de vecinos para realizar la preceptiva inspección técnica de edificios (ITE). Ese trámite esta previsto en la Ley vasca del Suelo de 2006 para los inmuebles de más de medio siglo -unos 80.000 en la actualidad en Euskadi- y empezará a cumplirse en cuanto el Departamento de Vivienda apruebe el decreto que regulará las revisiones. Esa última disposición, que está casi preparada, establecerá que, en los municipios de más de 25.000 habitantes, las inspecciones pendientes deben estar concluidas para 2015.
Los encargados de organizar esa ingente tarea son los ayuntamientos en colaboración con el Gobierno Vasco. El Departamento de Vivienda ha establecido como principio general que los alcaldes organicen las ITE en sus municipios por orden de antigüedad (empezar por los edificios más viejos). No obstante, las corporaciones locales tendrán un plazo de seis meses para comunicar a la Administración autónoma si les viene mejor elaborar otro calendario de revisiones basado en criterios distintos; por ejemplo, en una localidad le puede resultar más eficaz realizarlas por barrios, etcétera.
La consejería de Iñaki Arriola ya se ha puesto en contacto con las organizaciones de arquitectos para precisar el contenido de las inspecciones. Igualmente, está valorando cómo homologar a los profesionales que quieran llevarlas a cabo. En el Gobierno Vasco no ocultan que la expectativa de que decenas de miles de edificios tengan que ser revisados en los próximos meses representa «una buena alternativa» para los técnicos, que están sufriendo la falta de trabajo provocada por la crisis de la construcción.
El objetivo del Ejecutivo autónomo es que, cuando se inicien las inspecciones, las comunidades de vecinos y los arquitectos sepan a qué atenerse y conozcan qué elementos de los inmuebles deben ser analizados.
La idea de incentivar también el revestimiento térmico de los edificios -no confundirlo con la impermeabilización- está en parte relacionada con las ITE. En el Gobierno Vasco argumentan que si en un portal hay que realizar una obra que requiere levantar andamios -suelen ser la partida más cara de los presupuestos-, la comunidad de vecinos puede aprovechar la ocasión para cubrir la envolvente del edificio; es decir, las fachadas, el tejado y el suelo, una iniciativa que serviría para modernizar el parque residencial de Euskadi.
Ahora bien, el Gobierno Vasco pone como condición para dar dinero que el revestimiento no puede ser parcial, sino completo, de arriba a abajo. Si las obras mejoran la eficiencia energética del edificio en los niveles establecidos por el Código Técnico de la Edificación (CTE), o los superan hasta el 50%, recibirán una subvención máxima de 30.000 euros. Si la mejora supera los niveles del CTE entre el 50% y el 100%, entonces la cuantía puede alcanzar los 45.000 euros.
Pero mientras se preparan esas subvenciones, los alcaldes tienen que poner en marcha el proceso de inspecciones técnicas. En realidad, no son una novedad en sentido estricto, puesto que ya se están revisando algunos inmuebles antiguos y se otorgan ayudas para ello. No obstante, el número de expedientes -300 durante 2010- es muy reducido.