Quien adquiere habitualmente sustancias ilegales como cocaína o anfetaminas sabe que en los últimos tiempos la pureza en las muestras brilla por su ausencia. Que si no echa mano de su 'camello de cabecera', corre el riesgo de consumir un producto totalmente adulterado. Como es sabido, las drogas ilegales no pasan ningún control sanitario. Cuando la sustancia adulterante es menos tóxica que el propio principio activo de la droga -como ocurre en la mayoría de los casos-, la cosa se queda en un timo para el usuario. El peligro llega cuando ese material de corte es dañino para la salud.
En los últimos meses, buena parte de la cocaína que se consume en Euskadi llega adulterada con tetramisol, un medicamento que se utiliza en el campo de la veterinaria y que provoca efectos adversos en la salud. Así lo han constatado los análisis llevados a cabo por el programa Testing de la asociación Ai Laket que, subvencionado por la dirección de Drogodependencias del Gobierno Vasco y determinados ayuntamientos, recorre distintas localidades vascas analizando las muestras de sustancias ilegales cedidas por los propios usuarios para minimizar las consecuencias nocivas del uso de las drogas .
Según explica Unai Pérez de San Román, miembro de Ai Laket, el tetramisol tiene apariencia de cocaína y hasta ahora no había aparecido en los análisis. Durante los últimos meses, en cambio, se ha encontrado en «prácticamente todas» las muestras de cocaína analizadas con una concentración que oscila entre el 8,9% y el 28%. Muestras adulteradas con esta sustancia se han detectado en Ordizia, en el Festival BBK Live de Bilbao, en Aramaio y en Vitoria, entre otros lugares.
Un antiparasitario
Pero, ¿qué es el tetramisol? Según explican desde Ai Laket, se trata de un medicamento que en Europa se utiliza en veterinaria «como antihelmíntico, para erradicar lombrices parasitarias». En humanos, en consumos continuados, provoca efectos adversos como fiebre, dolor muscular y erupciones cutáneas; efectos sobre el sistema nervioso central como cefaleas y vértigos; y trastornos gástricos.
La cocaína, junto a las anfetaminas (speed), es la sustancia ilegal más adulterada en Euskadi. Seis de cada diez muestras de cocaína analizadas están adulteradas. Hasta ahora en Ai Laket habían detectado otro tipo de adulterantes, como la cafeína o el paracetamol. Ahora se mezcla con tetramisol.
En el caso del speed, la adulteración está más extendida -en nueve de cada diez dosis- y se realiza con cafeína. También en las anfetaminas de vez en cuando aparecen muestras con sustancias más tóxicas, como el metanol, que provoca dolor de cabeza y, en consumos continuados, distintos grados de ceguera. Sustancias como el cannabis, en cambio, apenas se adulteran.
Desde Ai Laket informan a los usuarios que se acercan al laboratorio móvil de los riesgos y efectos del consumo de drogas. En todos los casos, recomiendan a los usuarios analizar las sustancias. Desconocer la composición puede producir «sobredosificación porque una pastilla de speed puede tener el 2% de pureza y otra el 80%».