Profesores de Química de Bachillerato solicitaron ayer al Ararteko su mediación y amparo en el conflicto suscitado por los errores detectados en el examen de Selectividad del pasado 9 de junio. Los docentes, que sostienen que «se han vulnerado los derechos del alumnado a unas condiciones de examen justas», reclaman al defensor del pueblo vasco que «demande a la UPV aquello a lo que toda víctima tiene derecho: la verdad, la justicia y la reparación del daño causado». Además, solicitan al Ararteko que pida al Departamento de Educación que, entre otras medidas, convoque una comisión independiente para valorar la idoneidad del polémico examen.
El 9 de junio fue un día que ha quedado grabado en la memoria de alumnos, profesores y responsables educativos, a pesar de todos ellos. Numerosos alumnos que hicieron el examen de Química salieron de las aulas entre lágrimas y con dos acusaciones muy concretas. Aseguraban que había habido un error en la traducción de una pregunta al euskera y que algunas cuestiones no entraban en el temario que ellos habían estudiado.
La UPV solo admitió un fallo de traducción, lo que no contribuyó a enfriar el problema. Además rechazó repetir el examen, tal y como exigían los estudiantes afectados y sus profesores, quienes insisten una y otra vez en que en la prueba había preguntas que no se habían estudiado en las aulas.
En su escrito al Ararteko, un grupo de profesores de Química denuncia «el estado de indefensión de los alumnos» frente al examen que realizaron. Según los enseñantes, los jóvenes encontraron en la prueba «contenidos que no pertenecían al currículum y otros con enunciados muy confusos». Esta situación, aseguran, les «limitó su capacidad de rendimiento y les hizo, tras perder mucho tiempo decidiendo entre las distintas opciones, cometer errores inusuales en ellos».
Los profesores, que critican la ausencia de respuestas oficiales a sus solicitudes, reiteran que no cesarán en su demanda, «bajo ninguna circunstancia, hasta que se haya resuelto de manera justa para las víctimas inocentes -alumnos que quedarán fuera de los grados elegidos- y sus familias. Además, reivindican «en nombre del alumnado su derecho al futuro elegido para el cual se han capacitado responsablemente». «Entendemos que ellos han actuado de forma impecable y resulta inaceptable que seamos precisamente los adultos los que no lo hagamos», añaden.
Grado de Ingeniería. La Universidad del País Vasco asegura que el grado en Ingeniería en Edificación que imparte son estudios con «carácter oficial» y «plena validez académica». «El único elemento que resta por definir», aclara, es la nueva denominación de la carrera, después de que el TSJPV determinara la suspensión cautelar de la denominación de 'Graduado en Ingeniería de la Edificación' de la publicación del Plan de Estudios de la UPV. Esta decisión se suma a la anteriormente dictada por el Tribunal Supremo, que suspendió dicha denominación de la publicación de un acuerdo de Consejo de Ministros para las universidades del País Vasco, Burgos y San Pablo-CEU. Según la UPV, el título «tendrá todas las atribuciones profesionales correspondientes a la categoría de arquitecto técnico».