Personajes de la Guerra de las Galaxias como Darth Vader o la célebre tortuga ninja Donatello son algunas de las ilustraciones que el joven artista peruano Miguel Orcal expone en el nuevo espacio de arte Errequerre inaugurado el pasado jueves en el paseo Bizkaia 6.
Este nuevo rincón para exposiciones lo capitanea la artista y diseñadora gráfica donostiarra Eva Villar. Tras vivir durante una década en ciudades tan cosmopolitas como Londres, París y Nueva York, esta creadora vuelve a San Sebastián, monta su estudio de diseño y abre ahora este espacio para las creaciones de artistas emergentes tanto vascos como internacionales. «Esta iniciativa es una respuesta a las grandes dificultades que tienen los jóvenes artistas para mostrar su trabajo», explica Eva. «Existen muy pocos espacios que apuestan por trabajos de artistas sin consagrar, gente joven que desea adquirir una experiencia artística a partir de la muestra de su obra plástica».
En cuanto al tipo de arte que acogerán las paredes de este local, subraya que se dará cabida a «manifestaciones emergentes que presenten una línea de trabajo clara y definida, con un trasfondo y un concepto desarrollado». Asegura que tiene en mente más de un proyecto, si bien aún no está precisada una agenda de exposiciones para todo el año. Eso sí, le gustaría poder exponer seis muestras al año aproximadamente. Principalmente serán creaciones en dibujo, fotografía y vídeo.
Según explica esta donostiarra, «bajo un criterio de selección exhaustivo, se mostrarán piezas artísticas económicamente accesibles, ya que se pretende romper con la idea elitista del mercado del arte e involucrar al espectador en la adquisición de piezas».
Insiste en que «la gente tiene que perder el miedo para entrar en los espacios donde se expone arte. No se trata de ser expertos sino de dejarnos llevar a la hora de observar los trabajos de diferentes artistas y ver si nos dice algo o no».
Vuelta a la infancia
La muestra de dibujo My Toy Generation de Miguel Orcal, inaugurada el pasado jueves y comisariada por Eneka Fernández, recoge 25 piezas de diversas medidas, realizadas a lápiz, técnica que evoca la etapa infantil que el artista quiere recrear con esta serie de clásicos muñecos de la década de los 80.
Tal como señalan desde Errequerre, «la utilización de elementos populares hace que el retrato personal traspase fronteras y llegue a toda una generación, definida por los juguetes que formaron parte de su infancia».
Eva Villar recuerda cómo el día de la inauguración, los asistentes -muchos rondaban la treintena-, tuvieron la ocasión de echar la vista atrás a su niñez y juventud y revivir a través de las ilustraciones de este artista las innumerables vivencias en torno a estos clásicos personajes. «El recuerdo de los buenos momentos pasa por la materialización que hacemos de ellos a través de los objetos que nos acompañaron. Con la recuperación de los juguetes, que una vez formaron parte de nuestra vida y que perdimos a lo largo de los años, recuperamos sensaciones y emociones que vivimos en nuestros primeros años», comenta.