El Premio Ondare, concedido por la Diputación Foral de Gipuzkoa con carácter bianual, reconoce a personas o entidades que han trabajado por y para el patrimonio. En su segunda edición ha recaído en el etnógrafo y antropólogo Juan Garmendia Larrañaga. El jurado ha destacado «el ingente trabajo realizado por Garmendia Larrañaga, su condición autodidacta y su generosidad al socializar su obra». También subraya «su oportuna visión para recoger, clasificar y difundir aspectos y modos de la cultura tradicional así como el trabajo de campo y archivo que se ha realizado, sus ganas de continuar en activo son insaciables».
El Premio Ondare está dotado con 12.000 euros y una escultura, y es la segunda ocasión en la que se concede. El primero en recibirlo, en 2009, fue Fermín Leizaola. El acto oficial tendrá lugar el próximo día 22 en el palacio foral.
La diputada de Cultura María Jesús Aranburu señaló que «con este premio buscamos la difusión del trabajo del galardonado. Los valores por los que Juan Garmendia Larrañaga merece este premio son muchos», pero destacó especialmente «su honestidad, el volumen de su trabajo y su generosidad porque ha sido un maestro de muchos, compañero de muchísimos más, consultor de una lista interminable de personas de reconocido prestigio y anónimas. Hay una frase que repite mucho en referencia a su trabajo: 'He hecho lo que he querido cuando he querido'. Ha tenido esa fortuna. Además es muy sensible y siempre tiene la puerta abierta a todo el mundo».
Garmendia Larrañaga ha realizado un intensa labor de investigación, tanto en los archivos como en el exterior, que ha recogido en una extensa bibliografía. En total son 53 monografías y más de 300 artículos los que componen su obra, que ocupa más de 6.000 páginas. Este trabajo está ahora disponible para todos los interesados porque se ha digitalizado y, gracias a un acuerdo entre Diputación Foral y Eusko Ikaskuntza, se ha volcado en internet. Respecto a la temática de sus indagaciones, artesanía, carnaval, fiestas de los solsticios de verano e invierno, juegos infantiles, mitos y leyendas, etnografía, medicina popular e historia, el valle del Roncal... han sido objeto de sus trabajos. Destaca su tesis doctoral sobre el léxico etnográfico.
En 1998 su localidad natal, Tolosa, le nombró Hijo Predilecto. En el mismo año la Sociedad de Estudios Vascos y la Caja Laboral le dieron el Premio al Mejor Currículo Científico. La Real Academia de la Lengua Vasca le nombró Académico de Honor.