Intercambiar el tiempo, el conocimiento o las habilidades entre dos personas. Esta es la filosofía de Trukean, el Banco del Tiempo de Hondarribia que ya cuenta con 28 socios. Esta es una iniciativa que nació con el objetivo de promover intercambios de actividades entre socios y está coordinada por Ainhoa Borrell, técnico del Área de Apoyo Social de Servicio Municipal de Prevención Comunitaria.
Ainhoa comenta que «cada uno tiene que hacerse la pregunta de qué puede aportar y es que todo el mundo tiene algo importante que ofrecer dentro de un abanico muy amplio: actividades culturales, deportivas, enseñanza informática, tareas o arreglos en el hogar, hacer compañía, aprender un idioma o incluso realizar pequeñas curas».
Trukean es un banco que no funciona con dinero, sino con tiempo. Cada socio parte con un saldo inicial de diez horas, diez cheques que se usan a modo de pago dentro del programa. Las ofertas y demandas que se van recibiendo se publican en el boletín mensual del programa y el servicio realiza la tarea de intermediación para poner en contacto a los usuarios.
La coordinadora subraya que «los intercambios no tienen que ser recíprocos, por lo que un participante puede recibir un favor de un socio pero ofrecer su tiempo a otra persona diferente». Así, un socio puede enseñar a otro a coser y, sino tiene otra actividad para recibir en contraprestación, utilizar esas horas que ha empleado para realizar una actividad con una tercera persona. El Banco del Tiempo se lleva realizando en lugares como Cataluña, Madrid o Donostia desde hace tiempo y en Hondarribia comenzó a funcionar en noviembre de 2009. En este año y medio ya se han intercambiado más de 150 horas.
Guitarra por euskera
Daniel es uno de los socios del Banco el Tiempo. «No sabía que el programa existía pero cuando lo conocí, me pareció interesante, fui a a la oficina del servicio y me apunté porque quería aprender a tocar la trikitrixa», recuerda. Por ahora, nadie se ha ofrecido para enseñar este instrumento pero nuestro protagonista ha realizado varios trueques como uno en el que ayudó a realizar una mudanza a cambio de arreglar los bajos de un pantalón.
En esta última temporada Daniel ha coincidido con Kontxi, con la que hace un intercambio recíproco: él le enseña a tocar la guitarra y, como Daniel es de Zaragoza, ella le ayuda con el euskera. No es la primera vez Kontxi hace de profesora y es que el año pasado ya tuvo una experiencia parecida con una chica de Madrid.
Daniel y Kontxi resaltan que «gracias al intercambio que han comenzado ya son amigos» y es que la cosa no termina aquí. Gracias al Banco del Tiempo van surgiendo nuevas actividades que se desarrollan en el punto de encuentro de adultos Egin Egon Toki.
Programa mensual
Este local está situado en el número 8 de la Calle Mayor y abre los martes de 10.00 a 12.30 y los jueves de 16.00 a 18.30. Egin Egon Toki está situado a la altura de Zuloaga Etxea pero es un lugar desconocido para muchos y es que como recuerda Daniel «cuando pasaba por aquí no sabía qué era este lugar, podía ser un bar o una asociación y no lo descubrí hasta que un día me animé a entrar».
Los últimos jueves de cada mes, se organizan encuentros de los socios del Banco del Tiempo en el que se entregan los cheques y con los que se busca que los participantes se conozcan entre sí. Los socios y los miembros de la organización relatan entusiasmados cómo han ido surgiendo nuevas ideas y proyectos a raíz de las reuniones que se han ido realizando en el último año.
La coordinadora, Ainhoa Borrell, comenta que «de esta forma hemos realizado varios cine-fórum y talleres de creaciones y cocina».
El programa del mes de junio se presenta completo: este jueves día 9 a las 18.00 habrá un cine-fórum con el estreno de la película 'Humano caracol'. Para el día 16 también a las 18.00 horas se ha organizado un taller de creaciones que consistirá en una salida andando a un lugar cercano de Hondarribia. Por otro lado, el día 14 habrá una reunión del grupo de consumo y el 30 se realizará un nuevo encuentro de los socios de 'Trukean'.
Ainhoa comenta que «nuestro objetivo es impulsar este tipo de iniciativas y con las aportaciones que se van dando en el local nosotros damos el primer empujón». Como no podría ser menos, anima «a todos los hondarribitarras a que se acerquen porque si no lo ves y no lo pruebas, no puedes decir si te gusta o no».