Los vecinos de Gernika no acaban de salir de su asombro. La Policía Municipal detuvo el viernes por la tarde a una pareja de nacionalidad rumana que, presuntamente, intentó raptar a un niño de dos años a plena luz del día. Los arrestados, según señalaron testigos del sucesos, «aprovecharon que el pequeño se encontraba jugando para cogerle de la mano e intentar llevárselo». Tras ser puestos a disposición judicial ayer, los dos arrestados quedaron en libertad provisional, según señalaron fuentes del Departamento de Interior del Gobierno Vasco.
Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 20.15 horas del viernes en la zona peatonal de Beko Ibarra, un área de Gernika bastante concurrida a esa hora de la tarde. Al parecer, la pareja, una mujer de 23 años y un varón de 31, cogió al niño de la mano e intentaron llevárselo de la zona sin permiso de sus padres.
La rápida reacción de la madre, sin embargo, así como de las personas que en ese momento se encontraba en el lugar, evitó que cumpliesen su objetivo y el pequeño de dos años volvió al cobijo de su madre.
Al ser interpelados por los allí presentes, los autores argumentaron que «únicamente pretendían ofrecer algo al niño», según fuentes consultadas. Tras alertar de lo sucedido, una pareja de la Policía Municipal de Gernika se presentó en el lugar de los hechos y procedió a identificar y detener a la pareja, que seguía todavía en la zona.
Posteriormente, fueron trasladados a la comisaría de la Ertzain-tza de Gernika, que abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido y tomó declaración a la pareja.
Ayer por la mañana, los dos detenidos pasaron a disposición judicial, según señalaron fuentes del Departamento de Interior. La autoridad judicial dejó en libertad a la pareja con la obligación de presentarse ante el juez cada quince días.
Fichados
Según fuentes consultadas por este periódico, los agentes locales ya tenían fichada a la pareja. Uno de sus miembros cuenta con antecedentes y pernoctan dentro de un coche en el aparcamiento de Astra.
Precisamente hace escasas semanas, el Ayuntamiento de Gernika consiguió desalojar una casa 'patera', ubicada cerca del estacionamiento de Malta, en la que llegaron a residir hacinadas, sin agua corriente ni electricidad, más de una treintena de personas. Los ocupantes del inmueble habían generado una gran alarma social debido al aumento de la delincuencia, principalmente, en el área industrial.