Las primeras casetas de obra para el nuevo centro penitenciario de Zubieta, en San Sebastián, ya han llegado a la zona y tras el paréntesis de Semana Santa comenzarán los movimientos de tierra. La información la ha ofrecido el donostiarra Ángel Martínez San Juan, presidente de la sociedad estatal que construye nuevas cárceles en la península, en la firma del convenio para las obras de Zubieta, realizada el lunes. El centro penitenciario de Eskuzaitzeta se contempla como una 'miniciudad' de 18 hectáreas, nueve veces superior a la de Martutene. Tendrá capacidad para 504 reclusos y contará con zonas deportivas y de ocio. La actual cárcel de Martutene tiene capacidad para 300 internos y se prevé derribar en 2014.
El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, y el concejal de Urbanismo, Jorge Letamendía, han manifestado que el inicio de las obras supone eliminar las trabas para poner en marcha la operación de regeneración de Txomin. Desde el Consistorio se apuesta por un establecimiento penitenciario en condiciones, tal y como vienen reclamando distintos sectores sociales.
Favorecer la reinserción
Para el Estado, significa poder derribar «un lugar obsoleto como Martutene» y construir un centro que mejore las condiciones de vida de los reclusos y, sobre todo, favorezca su reinserción y formación.
Las diferencias entre la cárcel de Martutene y la que se conocerá como 'Norte II-Gipuzkoa' son grandes. La actual cárcel ocupa 2 hectáreas que albergan a 300 reclusos, mientras que el nuevo centro tendrá 18 hectáreas para 504 internos. El complejo, prácticamente idéntico al de Pamplona, está concebido bajo el prisma de una 'miniciudad', donde la vida se desarrolla en privación de libertad pero a semejanza de un municipio. Martínez San Juan ha explicado que la llamada «zona residencial», donde se sitúan las celdas, se distribuye en módulos autónomos y autosuficientes. «Esto permite agrupar a los reclusos por edad, por sexo o por el tipo de delito, pero también facilita que cada módulo cuente con sus propios servicios», dijo. «Cada módulo tendrá comedor, gimnasio, talleres, aulas de formación y zona de esparcimiento».
Como en Pamplona, esta especial 'ciudad' cuenta con una avenida central, que sirve de distribuidora, así como pabellones para lavandería y cocina. También hay biblioteca, canchas deportivas y campo de fútbol en el exterior, cerca del polideportivo con piscina. Se incluye un pequeño auditorio. «Las actuaciones teatrales y los talleres de radio son actividades que se potencian de forma especial».
Cerca de la zona de cocina se instalarán los talleres ocupacionales, con una estructura similar a la de un polígono industrial, en el que los reclusos trabajan e, incluso, vender sus productos. «No es una macrocárcel como algunos han querido llamarla. Abogamos por unos centros penitenciarios útiles y capaces de reinsertar a las personas. Martutene no cumple las condiciones para que quienes han sido privados de libertad puedan tener una calidad de vida. Dentro de los muros de una prisión, pero con opciones de ocio y, sobre todo, de formación». El centro contará con una clínica y enfermería con cuarenta camas