Con la satisfacción de los cuatro certificados a la calidad de su servicios que ha recibido recientemente, Transportes Pesa asegura aguantar bien la crisis. «El del transporte de viajeros por carretera es un sector bastante estable, sin grandes variaciones», señala el consejero delegado de Pesa, Ramón Perurena. Pero, en periodos de crisis, puntualiza, la gente utiliza menos el coche o el avión y viaja más en autobús porque es más barato.
-La totalidad del capital de Transportes Pesa está en manos vascas. En el sector de transportes de viajeros y en empresas de su dimensión suena raro.
-Transportes Pesa se fundó en 1955 por dos socios vascos, Perurena y Sarasola, uno tenía la línea entre Bilbao y San Sebastián y el otro entre San Sebastián y Baiona. Se fusionaron y crearon la primera línea Bilbao-San Sebastián-Baiona, que en aquellos años se utilizaba mucho para ir a Francia a comprar vajillas, vaqueros, televisores y muchas cosas más, así como a ver películas. Posteriormente, la empresa fue creciendo y se integraron en ella otros transportistas también vascos, estando ahora el capital repartido entre familias. ¿Cómo se consigue mantener esto?, pues con tiempo y paciencia, trabajando mucho y pasándolo a veces mal cuando las cosas no venían bien dadas.
-¿Les resulta difícil competir en solitario en una economía globalizada como la actual?
-Con nuestra manera de gestionar y las certificaciones de calidad que hemos obtenido, buscamos la excelencia en nuestros servicios. A nivel de costes es muy dificil competir con una multinacional, que tiene centralizada su estructura. Frente a esto, nosotros, siendo una empresa mediana, pues en el Grupo Pesa trabajamos unas 550 personas, queremos dar un valor añadido al servicio que prestamos.
-El transporte de mercancías por carretera atraviesa una situación delicada por la crisis, el alza del precio del gasóleo, los atrasos en los pagos por parte de los cargadores y un largo etcétera. ¿En el transporte de viajeros por carretera están las cosas igual de mal?
-Nosotros cobramos al usuario en el momento que le prestamos un servicio y con las administraciones del País Vasco no tenemos ningún problema, pero sí compartimos los mismos problemas con el gasóleo. El gasóleo profesional sería una forma importante de reducir costes, que al final podría repercutir en el usuario. En nuestra estructura de costes, el gasóleo representa un 12% de los mismos. Y el personal, el 60%. Por eso entendemos que hay que cuidar y formar a las personas de nuestra plantilla.
-¿Plantean también ustedes reivindicaciones a las administraciones públicas?
-Poder disponer del gasóleo profesional sigue siendo un tema muy importante para nosotros. Igualmente, nos gustaría que los peajes de las autopistas fueran más reducidos para el transporte público.
-Y a ver si construyen de una vez la estación de autobuses de San sebastián, ¿no?
-Parece que se va a hacer ya
-¿Qué tal aguantan la crisis?
-Bien. Somos un sector bastante estable. No tenemos ni grandes alegrías ni grandes tristezas, aunque sí contamos con unos márgenes ajustados, pero consolidados. En los años buenos no hemos alcanzado los resultados espectaculares de otros sectores como la construcción, por ejemplo, pero tampoco nos afectan de forma importante las crisis porque contamos con una clientela que continúa utilizando nuestros servicios, como estudiantes y trabajadores. Y en periodos de crisis tenemos más viajeros, pues hay otros colectivos que dejan el coche o el avión y utilizan también el autobús como medio de transporte porque les resulta más barato.
_¿Qué retos se marcan para un futuro próximo?, ¿proyectan comprar nuevas empresas o poner en servicio nuevas líneas?
-Nosotros queremos crecer y mejorar, y estamos en ese proceso. Recientemente adquirimos Autobuses Areizaga. Tenemos previsto invertir, a nivel de Grupo Pesa, unos cinco millones de euros para la compra de 20 autobuses para renovar parte de nuestra flota. Nuestro compromiso es que para el próximo año toda la flota de Transportes Pesa, que actualmente tiene 64 autobuses (en todo el Grupo Pesa tenemos 160), sea accesible también para las personas con movilidad reducida, para lo que nuestros autobuses incorporarán rampas, elevadores... Buscamos siempre mejorar nuestros servicios y la satisfacción del cliente.
-Entonces, ¿no habrá nuevas líneas por el momento?
-Hace unas semanas iniciamos un nuevo servicio con la línea Zarautz-Eibar-Loiu. La apertura de nuevas infraestructuras más rápidas nos ayudará a prestar unos servicios de transporte de viajeros más rápidos y competitivos.
-¿Temen la competencia que pueda suponer en los trayectos de media y larga distancia el tren de alta velocidad y la modernización de los ferrocarriles de cercanías?
-Nos tendremos que adaptar y poner en marcha servicios lanzadera hacia las estaciones del TAV desde los municipios a los que no llegará. En Vitoria, el tranvía ha tenido un efecto de retroalimentación mutua. Nuestras líneas alimentan el travía y éste aligera el tráfico de la ciudad. Somos complementarios y con el TAV sucederá lo mismo. Si el TAV y los autobuses conseguimos reducir el número de coches en la carretera, será bueno para todos. Tampoco me preocupa el futuro Metro de San Sebastián porque no es ese nuestro ámbito específico. Pero si sirve para que se incremente la movilidad en el transporte público, estupendo. A medio plazo, la organización del transporte público es muy sencilla: de cero a cien kilómetros, la gente irá en autobús. De cien a cuatrocientos, en tren de alta velocidad. Y de ahí en adelante, en avión.