Las pulsaciones a mil por hora, Zubikoa a rebosar, y un único pensamiento en la cabeza: la victoria. El baloncesto oñatiarra está haciendo historia, y si el ascenso a Primera Nacional ya fue toda una gesta, este año acaricia un sueño que parecía imposible. Hoy mismo una carambola podría darle matemáticamente al Sustrai el ascenso a la liga EBA, a falta todavía de cuatro jornadas para la conclusión de la fase de ascenso. Si el equipo que dirige Xabi Igartua se impone a partir de las 18.00 horas al Fincas Bilboetxe La Peña, en Zubikoa, y el Lizuan pierde, el Aloña habrá alcanzado lo inimaginable.
-El sueño de conseguir el ascenso a la Liga EBA está muy cerca. ¿Cómo afrontan lo que queda de competición? ¿Es optimista o prefiere la cautela por lo que pueda pasar?
-Hoy matemáticamente hay opciones de conseguir el ascenso, pero si perdemos nos quedarían dos partidos fuera que son muy difíciles y uno en Oñati contra el filial de Caja Laboral Baskonia, con lo que puede pasar cualquier cosa. Si conseguimos ganar los partidos de casa el sueño se convertirá en realidad, pero no es nada fácil conseguirlo.
-Jugar en Primera Nacional habrá sido toda una experiencia deportiva ¿Qué balance hace de lo acontecido hasta el momento?
-Con el equipo de Arrasate estuve dos años como segundo entrenador en la categoría de Primera Nacional. Así que ya conocía la liga, los equipos y varios de los jugadores. De todas formas, ahora, como entrenador, y en el club de toda mi vida, defendiendo la camiseta del Aloña, y jugando en casa, en Zubikoa, se vive de forma distinta. La verdad es que el balance de estos tres años del equipo senior es formidable. Ni el más optimista hubiera previsto llegar hasta aquí. El hecho de que desde hace tres años nadie nos haya ganado en Oñati es un orgullo para el equipo.
-¿Qué rivales considera más fuertes en los partidos que quedan?
-Todos los rivales son fuertes, pero pienso que por tener que jugar fuera, los partidos más difíciles serán contra el Lizuan (Iraurgi) y Santurtzi.
-Llevan tres ascensos consecutivos y siguen sorprendiendo en cada nueva categoría. ¿Estará contento de dirigir a este equipo?
-Soy un afortunado al poder entrenar a este fabuloso equipo. La capacidad de superación que han tenido los jugadores es increíble.
-¿Qué tipo de baloncesto le gusta?
-Nosotros no fichamos, con lo que tenemos que adaptar el juego a las características de los integrantes del equipo. Es por ello por lo que no tengo afinidad a un estilo en concreto. Con el Barca jugaría de una forma, pero no así con el Manresa que no puede tener jugadores de gran calidad.
-¿Se atreve a decir algún defectillo y alguna virtud de usted mismo como entrenador?
-Los defectos te los podrán decir los jugadores, que seguro que son un montón. Y como virtud destacaría la capacidad de trabajo y sacrificio por el equipo.
-¿Cuáles son o han sido sus ídolos del basket?
-Como jugador Michael Jordan, el mejor de todos los tiempos. Como entrenador no tengo a ninguno en concreto, pero he aprendido de muchos, sobre todo con los que he compartido equipo.
-¿Cómo va a plantear el partido de hoy?
-Tenemos que parar a un jugador clave de ellos en ataque (Zalduendo). Por lo demás tendremos que insistir en el poste bajo para sacar faltas a sus dos pivots titulares (Castrillo y Codesido) y tratar de esta forma cerrar su defensa para facilitar nuestros tiros exteriores.
-¿Qué destacaría del grupo humano que forma la plantilla?
-Que la gran parte del éxito conseguido, independientemente de lo que hagamos en lo que falta, se ha basado en el grupo que hemos podido formar fuera de la cancha. Esto nos ha permitido superar los baches que hemos tenido durante estos años y crecer como jugadores.
-Podría definirme con pocas palabras a cada uno de los integrantes de su equipo.
- A Iki, Iagoba y Mallabi los conocí en la época de Arrasate. Cuando salieron de ahí quisieron seguir jugando, y han demostrado en el Aloña que han vuelto a ser los jugadores de referencia de la liga. A pesar de su edad es increíble su actitud en cada entrenamiento y el sacrificio que han realizado por el equipo. Iñigito, Miel, Beñat, Iban y Eneko son de mi generación. Jugué con todos ellos y, ahora siendo el entrenador, es un placer tenerles como jugadores. Han sabido adaptarse a las exigencias de la categoría tras ser muchos años jugadores de segunda provincial. Ales, Osa, Markel y Mikel son los jóvenes del equipo. Han dado un paso importante hacia adelante y su progresión ha sido espectacular.
-Qué significaría el ascenso para un equipo como el Sustrai?
-Un premio inimaginable al trabajo realizado durante estos tres años. Sería poner la guinda al pastel.
-¿Tiene miedo de que después de tantos logros, al baloncesto local le pase algo parecido de lo que le ocurrió al balonmano y decaiga ?
-No, porque desde el inicio he pensado que lo que está consiguiendo este equipo sirve para promocionar el baloncesto entre los niños. Y eso ya lo estamos consiguiendo. Cuando el nivel del equipo senior decaiga, no pasará nada, porque es casi imposible que un equipo de Oñati participe en una liga como la primera nacional. Lo teníamos asumido. Estos logros son un premio para los jugadores. Cuando toque descender no será un fracaso.
-Un deseo.
-Ganar los dos partidos de casa y quedarnos invictos en Zubikoa. De esta forma conseguiríamos celebrar el ascenso con el numeroso público que nos ha animado continuamente y ha sido partícipe y 'culpable' de todos estos triunfos. No quisiera olvidarme de Judez, mi entrenador ayudante, ya que siempre ha estado al lado.