Unas 300 personas pidieron ayer por la mañana el cierre inmediato de la central nuclear de Santa María de Garoña, en el norte de Burgos, en una concentración celebrada en las puertas de la instalación que había sido convocada por diversos grupos ecologistas. Los manifestantes, procedentes en su mayor parte de Castilla y León, Aragón, Comunidad Autónoma Vasca, Navarra y La Rioja, desplegaron pancartas con los lemas 'Garoña te queremos trincada', 'Zapatero cumple, Garoña cierre ya' y 'Garoña ni un día más'.
Entre ellos se encontraban los coordinadores generales de IU en Castilla y León, José María González; de Navarra, José Miguel Nuin; de Aragón, Adolfo Barrena, y de Ezker Batua del País Vasco, Mikel Arana.
Varios de los concentrados llevaban puestos monos de plástico similares a los que se utilizan en situaciones de contaminación nuclear y cubrían su rostro con máscaras de filtros anticontaminantes.
A unos cien metros de la entrada de la central nuclear, dado que la Guardia Civil impidió a los manifestantes cruzar el puente sobre el río Ebro, varios portavoces de la Coordinadora contra Garoña leyeron un comunicado en el que pidieron el «cierre inmediato» de la planta.
Recordaron que hace once días la central de Santa María de Garoña cumplió 40 años de funcionamiento, que hoy se cumplen 32 del grave accidente de la central estadounidense de Harrisburg, que el 26 de abril se conmemorarán los 25 años del accidente de Chernobil, en Ucrania; y que hoy han pasado 17 días desde los graves accidentes, aún sin finalizar, de la planta japonesa de Fukushima.
Los miembros de la coordinadora insistieron en que el primer reactor afectado en Fukushima fue el de una central nuclear gemela, de igual tecnología (BWM o agua en ebullición), similar potencia (460 Mw) y similar edad (conectado en 1971), que el reactor de Santa María de Garoña .
Carlos Alonso, uno de los portavoces de la coordinadora, recordó que la convocatoria de la protesta ya estaba prevista antes del accidente de Japón, dado que se trata de no olvidar los accidentes de Estados Unidos y Chernobil. Sin embargo, consideró que, tras lo que está ocurriendo en Japón, «cobra especial relevancia» porque es una muestra más de que Santa María de Garoña «debe ser cerrada de inmediato».
En este sentido, señaló que la industria nuclear está anunciando que aprenderá de los errores, los corregirá y esto hará más seguras las centrales, aunque ha recordado que «eso ya lo dijeron en ocasiones anteriores» y está claro que «la seguridad total no existe y los accidentes acaban por producirse».
También se desarrolló ayer una concentración ante la central nuclear cacereña de Almaraz, para pedir su cierre.
Proposición en el Congreso
Por otra parte, el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, adelantó ayer que el PSOE va a presentar una proposición no de ley en el Congreso para ratificar la «decisión política» del Gobierno central de que la central de Garoña se cierre en 2013.
Así lo anunció en Vitoria, donde afirmó que su partido lleva defendiendo desde 1982 que «la energía nuclear no es la del futuro», mientras que formaciones como el PP apostaban por «poner más centrales nucleares hasta ayer».