Fue un intento de robo. Es lo que la Ertzaintza piensa respecto al móvil que desencadenó el asesinato de Amaia Azkue, cuyo cadáver fue hallado el miércoles pasado en el embalse de Ibai-Eder, en Azpeitia. La revelación fue hecha pública ayer por el consejero del Interior del Gobierno Vasco, Rodolfo Ares. «La hipótesis principal, sin descartar ninguna otra, es que podría tratarse de un intento de robo», dijo Ares.
El titular de la cartera de Interior efectuó estas declaraciones ayer, en Lasarte-Oria, adonde acudió con motivo del homenaje al concejal de la localidad, Froilán Elespe, asesinado por ETA hace diez años.
Ares precisó que los primeros indicios han llevado a los agentes a pensar que Amaia pudo ser víctima de un intento de robo, aunque matizó que a estas alturas de la investigación, «todas las hipótesis siguen abiertas».
El consejero no quiso, sin embargo, adelantar si las averiguaciones van concluir en breve con el arresto del autor. «Lo que deseamos es poder detenerlo lo antes posible y ponerlo a disposición de la Justicia», señaló. El consejero prefirió no dar más detalles de la operación y destacó que la Ertzaintza trabajaba con todas las pruebas e hipótesis para detener a los responsables.
A la vista de la información proporcionada por el máximo responsable de la Ertzaintza, todo parece indicar que Amaia Azkue fue abordada en el momento en el que se disponía a entrar en su coche o nada más hacerlo.
La víctima fue vista por última vez con vida en compañía de una amiga suya y la madre de ésta, después que las tres tomaran café en el establecimiento 'Errota', una panadería-cafetería situada en Gipuzkoa kalea de Zarautz. Sobre las doce y cuarto del mediodía, tras despedirse de ambas, se cree que la víctima recorrió las calles Gaztainpe, Zigordia y Geltoki Bidea para llegar hasta el lugar donde había dejado estacionado su coche, frente al supermercado 'Día'. Amaia Azkue aparcaba en este lugar casi todos los días de la semana, después de dejar a sus hijas a la puerta de la ikastola Orokieta, donde estudian.
Se sospecha que la fallecida pudo ser abordada, bien cuando se disponía a abrir el coche, al subirse a él o justo cuando acaba de sentarse al volante. En este sentido, no se descarta que el autor o autores de la acción hubiesen amenazado a la víctima con la pistola de balines que posteriormente aparecería en las proximidades donde fue hallado el cadáver.
De igual manera, la Policía trabaja para determinar si la mujer asesinada fue un objetivo fortuito, elegido en aquel mismo instante, o por el contrario, pudo ser objeto de un seguimiento previo.
En las últimas horas, la Ertzaintza ha investigado los movimientos de las cuentas corrientes de las que la fallecida es titular, por si en alguna de ella se habría producido el mismo día de los hechos una operación de extracción de dinero. En este sentido, Amaia podría haber sido obligada a facilitar la clave secreta para operar en un cajero.
Al margen de que el móvil fuera el robo, los investigadores no ocultan su extrañeza ante la brutalidad que empleó el agresor. Amaia Azkue murió como consecuencia de los golpes que sufrió en la cabeza, que incluso le provocaron una fractura de cráneo.
Fuentes cercanas a la investigación reconocen que este comportamiento es poco frecuente en individuos o grupos que se dedican a esta actividad delictiva. Al menos, en Gipuzkoa no se había observado hasta el momento un acto de esta naturaleza por un «simple intento de robo».
La intencionalidad del agresor de acabar con la vida de Amaia lleva a los investigadores a sospechar que víctima y asesino podían conocerse.
Cerco al autor
Según transcurren las horas, la Unidad de Investigación Criminal (UIC) de la Ertzaintza recibe nuevos datos. Fuentes próximas al caso expresan su confianza en que, en un plazo no muy lejano, pueda ya practicarse alguna detención. Reconocen en este sentido que la recuperación del coche sustraído así como las evidencias que se obtuvieron gracias a la autopsia les ha permitido avanzar en la investigación.
Los policías no sólo han reconstruido las últimas horas en la vida de Amaia Azkue, sino que también han efectuado un seguimiento respecto al itinerario que el asesino realizó a bordo del coche de la fallecida. Para precisar aún más el recorrido, patrullas de la Policía habría tratado de visionar el contenido de grabaciones de cámaras de seguridad de empresas y comercios próximos a la carrera por la que pudo circular.
El cuerpo de Amaia Azkue permanece aún una disposición judicial. Fuentes de la funeraria consultadas indicaron que hoy podría ser trasladado al tanatorio del barrio donostiarra de Rekalde. En caso de este fuera así, el funeral se oficiará el martes en Orio.