El más famoso de ellos es el que impactó en la tierra hace 65 millones de años y acabó con los dinosaurios. Pero hay otros también muy conocidos. Por ejemplo, el que cayó un 28 de diciembre en la localidad leonesa de Reliegos y los vecinos pensaron que era una bomba y, después, una inocentada del cielo. Son los meteoritos, fragmentos de cometas, asteroides, satélites o planetas, a los que el centro de interpretación geológica Luberri de Oiartzun dedica una exposición temporal. Se ianuguró ayer y permanecerá abierta hasta el 30 de junio. «Mostramos elementos que no proceden de la tierra, sino que han llegado a la superficie del planeta desde el espacio exterior», explica José Ángel Torres, director del centro. «La caída de meteoritos es un acontecimiento que pasa bastante desapercibido salvo cuando impactan en áreas urbanas o en espacios libres de vegetación, donde después pueden encontrarse los restos». La muestra recoge el fragmento de un meteorito caído en 1947 en el casco urbano del pueblo leonés de Reliegos a horas tranquilas del 28 de diciembre. «Hizo un gran estruendo. La gente pensó que era una bomba de la guerra y encontró una gran piedra humeante de 17 kilos de peso».
Cuando se clausure la exposición, que se explica en euskera, castellano y francés, será trasladada a otros centros museísticos con los que Luberri tiene relación, entre ellos, centros culturales de Iparralde y otros lugares de Francia. Se muestran ejemplares de rocas originadas tras los impactos (tectitas e impactitos), así como materiales que por su aspecto pueden confundirse con meteoritos (pseudo meteoritos). La mayor parte de los ejemplares pertenecen a los fondos del propio museo. «Los meteoritos son restos de cometas, asteroides y estrellas que viajan por el espacio y en un momento determinado entran en contacto con la atmósfera, arden y se convierten en bólidos», explica Ane Sedano, geóloga del museo. «Los que provocan grandes cráteres son los metálicos, que tienen una densidad muy grande. Los rocosos se rompen al contacto con la atmósfera se difuminan y se esparcen por diferentes lugares».
El museo Luberri pretende reflejar el rico patrimonio geológico de Euskal Herria, explica Torres. «En la sala dedicada a Oiartzun se comprueba la gran riqueza y evolución geológica del parque natural de Aiako Harria, valle de Oiar- tzun y comarca de Oarsoaldea. En la sala de Euskal Herria se narra la evolución geológica vasca durante más de 500 millones de años».
La exposición, en el polígono Pagoalde, 41-42, del barrio de Ergoien, puede visitarse de martes a viernes de 9,30 a 14 y de 16 a 18 horas y los sábados, a partir de las 10, en el mismo horario. Entrada 2 euros, salvo niños, profesores y vecinos de Oiartzun.