El Ararteko aboga por la legalización de Sortu. En un artículo de opinión, Iñigo Lamarca sostiene que «el hecho histórico del rechazo a la violencia de ETA desactiva el motivo de la ilegalización de Batasuna y sitúa a Sortu dentro de los lindes de la Ley de Partidos». El defensor del pueblo vasco sostiene que, «ante la duda» sobre la veracidad de la apuesta de Sortu, «debería prevalecer la opción de su legalización, puesto que el ordenamiento jurídico ha de interpretarse en el sentido más favorable a los derechos y libertades, en este caso a los derechos de asociación, de participación política y de sufragio pasivo».
El apoyo del Ararteko supone el pronunciamiento más contundente de un cargo institucional vasco en favor de la vuelta de la izquierda abertzale a las instituciones. Un posicionamiento que viene, además, de una persona que siempre se ha caracterizado por su rechazo inequívoco al terrorismo de ETA.
'Tiempos históricos'
Lamarca, abogado especialista en temas de Derecho Público vasco, expone sus argumentos en un artículo de opinión titulado 'Tiempos históricos'. El Ararteko recuerda que el pasado 7 de febrero dos destacados dirigentes de la ilegalizada Batasuna, Rufi Etxeberria e Iñigo Iruin, junto a otros líderes de la izquierda abertzale, «hicieron unas declaraciones cuyos términos sorprendieron a casi todo el mundo», al expresar «por vez primera su rechazo a la violencia de ETA». La presentación de Sortu al día siguiente «deparó más sorpresas positivas» ya que «en sus estatutos se rechaza de forma reiterada y contundente la violencia y el terrorismo (citando expresamente a ETA), y se adquiere el compromiso de oponerse a cualquier subordinación con respecto a organizaciones que practiquen la violencia».
Lamarca entiende que todo esto desactiva el motivo de la ilegalización de Batasuna y sitúa a Sortu dentro de los lindes de la Ley de Partidos». En un análisis jurídico, estima que el rechazo explícito a la violencia etarra significa que «no es posible que ETA mande en Batasuna ni en Sortu» y, en consecuencia, «la aplicación de la Ley de Partidos se ha de plantear en unos parámetros nuevos».
El defensor del pueblo vasco va más allá y considera que, incluso en caso de duda sobre la «veracidad de la apuesta de Sortu», debería «prevalecer la opción de su legalización, puesto que el ordenamiento jurídico ha de interpretarse en el sentido más favorable a derechos como el de «asociación, participación política y sufragio pasivo».
Lamarca agrega para sostener su tesis que «ha de tenerse en cuenta que si Sortu vulnerase en el futuro la Ley de Partidos, en cualquier momento cabría iniciar el proceso para su ilegalización», en virtud de las reformas pactadas por PSOE y PP. Respecto a que no haya condenado o rechazado el terrorismo de ETA, señala que la ley «no contempla esa exigencia». Cita a los miembros de la disuelta ETA-pm, que no condenaron sus «acciones criminales» y se incorporaron a la política.