La polémica de la OTA sigue engordando. Si en Zuatzu e Igara la medida se ha dejado en el congelador, en Miramón el Ayuntamiento está decidido a aplicarla. Pero ni empresas ni trabajadores están de acuerdo con la medida y así fue trasladado ayer a los responsables municipales. Los directivos de las principales compañías se lo hicieron ver al gerente, Lucio Hernando, que trasladó el mensaje al Ayuntamiento. Dos centenares de trabajadores se concentraron ayer en el parque empresarial para protestar por la medida. El jueves 1.205 empleados registraron en la casa consistorial un escrito de rechazo a la OTA.
La oposición de Miramón a la implantación del estacionamiento regulado en un 15% de las plazas de aparcamiento en superficie se produce pocas horas antes de la publicación de un bando de la Alcaldía que explica las razones y las características de la medida. En el caso de Miramón, Odón Elorza indica en el bando -se publicará mañana en DV- que «sólo busca facilitar la existencia de un mínimo de plazas en rotación para necesidades de los visitantes» a los polígonos, y en el caso de Miramón es una medida «sustentada y planteada en un estudio encargado por la gerencia del Parque y debatido en 2009».
El gerente de Miramón, Lucio Hernando, convocó ayer una reunión con los responsables de las 74 empresas del parque. Acudieron representantes de 26 de ellas, si bien «muy representativas» porque agrupan a la mayoría de los trabajadores, explicó Hernando. A la cita acudieron dos técnicos de Movilidad que explicaron las mejoras introducidas en las líneas de Donostiabus y detallaron cómo se quiere implantar la OTA. El rechazó fue «unánime» entre las empresas con lo que el gerente trasladó ayer mismo este sentir al Ayuntamiento.
Entre los trabajadores el rechazo a la medida está muy extendido. Ayer hubo una concentración de protesta a mediodía, pero el jueves los empleados registraron en el Ayuntamiento un escrito con 1.205 firmas en contra. En Miramón trabajan unos 3.100 empleados fijos y unos 350 eventuales. En el parque hay 1.550 plazas en superficie y unas 500 bajo rasante. Algunos trabajadores que acudieron a la protesta explicaron que en Miramón se encuentra siempre sitio para aparcar, proveedores y visitantes «tienen plazas reservadas» y la OTA no tiene ningún sentido porque «aquí no hay ni viviendas ni comercios». «Es una medida que perjudicará a los trabajadores», muchos de los cuales vienen de fuera de San Sebastián. Amaia López llega de Irún y tarda 20 minutos en coche. «Cogiendo dos autobuses y el Topo tardaría hora y media». Sus compañeras de Eva, Esther y Tania (de Astigarraga y Lasarte) lo corroboran. «Somos trabajadoras, venimos con los niños en el coche, los dejamos en la guardería, y luego vamos a trabajar. ¿Cómo hacemos eso con el coche compartido o viniendo en autobuses con frecuencias de media o una hora?».