diariovasco.com
Miércoles, 22 octubre 2014
sol
Hoy 10 / 21 || Mañana 15 / 20 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > >
Diez lecciones que he aprendido de Hans Küng

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

Diez lecciones que he aprendido de Hans Küng

26.01.11 - 01:49 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Hans Küng ha dedicado más de 50 años al quehacer teológico en diálogo crítico con los saberes de nuestro tiempo. El doctorado honoris causa que le concede la UNED el 27 de enero está más que merecido. Muchas han sido las lecciones que he aprendido de él como maestro, colega y amigo. He aquí algunas.
1. Dios. Küng plantea el problema de Dios siguiendo los pasos del pensamiento moderno europeo a través de algunos de sus principales filósofos y sistemas de pensamiento. En diálogo con ellos y atento a sus críticas, responde con tres síes a la pregunta por la existencia de Dios: sí a la realidad como alternativa al nihilismo, sí a Dios como alternativa al ateísmo, sí al Dios cristiano, que se revela en Jesús de Nazaret. Analiza también las concepciones de Dios en las religiones no cristianas, el judaísmo, el islam, el hinduismo, incluyendo la idea de Dios en las religiones chinas y la religiosidad no-teísta del buddhismo.
2. Jesús de Nazaret. La cristología de Küng es una de las más innovadoras y mejor fundadas de las últimas décadas, que ha contribuido a recuperar al Jesús histórico y a reformular e interpretar la doctrina sobre Jesús de Nazaret en perspectiva histórica y en el contexto de los nuevos climas culturales. A la pregunta por la verdadera imagen de Cristo responde que el Cristo real, que no es un mito, sino un personaje, cuyo contexto socio-cultural, mensaje, conflictos con las autoridades políticas y religiosas, muerte y nueva vida analiza con rigor exegético.
3. La Iglesia. Küng se pregunta si la Iglesia puede apelar razonablemente a Jesús y si está fundada en el Evangelio. A partir de ahí elabora una eclesiología crítica que parte de la Iglesia real encarnada en el mundo, y no de una Iglesia ideal que se encuentre en las abstractas esferas celestes de la teoría teológica y subraya su índole carismática como parte de su estructura fundamental. La Iglesia no se encuentra al mismo nivel que el reino de Dios, sino a su servicio.
4. El diálogo ecuménico. El teólogo suizo va en busca de las convergencias entre catolicismo y protestantismo. Y lo hace hablando como católico ante el espejo del Evangelio, deseando que los hermanos protestantes se hagan más evangélicos, y así reencontrarse no en torno a la figura del papa, sino en torno al Evangelio. Tras leer su tesis doctoral, Barth no pudo menos que preguntarse si todas las guerras de religión, las luchas teológicas y las divisiones no habían sido un inmenso error. ¡Llevaba razón!
5. La unidad de las iglesias cristianas. Las iglesias cristianas no deben encerrarse en el estrecho círculo de su propia confesión, cayendo en un confesionalismo excluyente. Han de abrirse al ecumenismo en todos los terrenos. La unidad de los diferentes cristianismos no se logra con el retorno de una iglesia a otra, y menos aún con la sumisión o rendición de todas a una. Se consigue a través de la mutua aceptación y de la conversión de todas a Jesús de Nazaret y a su mensaje liberador. Los acuerdos doctrinales deben ir acompañados de prácticas ecuménicas.
6. Las mujeres como sujetos morales, eclesiales y teológicos. Las iglesias cristianas no pueden seguir enrocadas en concepciones teológicas que inferiorizan o consideran menores de edad a las mujeres, ni en los modelos organizativos jerárquico-patriarcales, que las excluyen del ejercicio de los ministerios y de las funciones directivas. Deben ser reconocidas como sujetos morales, eclesiales y teológicos y, en cuanto tales, con el protagonismo que tuvieron en el movimiento de Jesús y en el cristianismo primitivo.
7. El diálogo interreligioso. Ninguna religión puede reivindicar el monopolio de la verdad, ni de la ética, ni de la liberación. A su vez, toda religión tiene una verdad originaria que, además de verdad teórica y recto conocimiento, se torna verdad en la praxis, el recto comportamiento y la actitud ética. Las religiones pueden proporcionar un horizonte global de sentido, incluso ante el dolor, la culpa y el sin-sentido, dar un sentido último a la vida frente a la muerte, garantizar valores supremos y motivaciones profundas e impulsar la protesta contra las situaciones injustas. En ese horizonte se sitúa la necesidad del diálogo interreligioso.
8. El proyecto de ética mundial. Küng es pionero en la propuesta de una ética mundial en la era de la globalización, en la que han de converger las religiones y las ideologías seculares, en torno a las siguientes tareas: defensa de la vida, trabajo por la paz, protección del medio ambiente, cultura de la no violencia, de la solidaridad, de la tolerancia, de una vida veraz, de la igualdad y la colaboración entre hombres y mujeres. Propone una ética mundial para la economía y la política, que critica las situaciones realmente existentes, presenta alternativas constructivas y racionalmente realizables, así como impulsos para su realización. En esta ética han de converger las religiones y las ideologías seculares.
9. Renuncia a servir al sistema romano. Küng nunca se vio tentado de entrar al servicio del sistema romano. Si lo hubiera hecho, como lo hicieron otros colegas suyos, habría tenido que decir sí y amén a muchas cosas en contra de su conciencia y habría vendido su alma por el poder de la Iglesia.
10. Libertad, verdad y veracidad. ¿Qué derroteros sigue hoy la vida de Küng? Responde él mismo: «Continúo resistiendo en aras de la verdad, teniendo la libertad en alta estima, avanzando en la investigación y luchando por una Iglesia que no se considere a sí misma infalible».
En Tuenti
Videos de Más actualidad
más videos [+]
Más actualidad
Diario Vasco

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.