Eresbil superó durante 2010 los 200.000 documentos que se encuentran en sus archivos, gracias a las 2.893 aportaciones que se registraron. En concreto, el balance del año pasado, presentado ayer por el director del centro, Jon Bagüés, refleja que el fondo musical cuenta con 93.997 documentos audiovisuales y 74.441 partituras, completando la colección 16.810 piezas de biblioteca -como libros y revistas-, y 15.669 ejemplares variados -cartas, fotografías, programas o carteles-.
Entre las incorporaciones más importantes destacan las donaciones, entre las que se encuentran la obra completa para órgano de Vierne y dos volúmenes de poesías del reino de Navarra del 'rey trovador' Thibaut de Champagne que pertenecen a una de las primeras ediciones parisinas, fechada en 1742. También son relevantes una biografía de Nemesio Otaño y una colección de música del renacimiento siciliano. Además, Eresbil ingresó documentos donados por la Escuela de música de Eibar pertenecientes al músico Juan Echaniz Urruzuno y el conjunto de partituras que la familia Aramburu utilizó durante más de un siglo en Usurbil con piezas para txistu y mucha música religiosa. Otras aportaciones al archivo han sido el conjunto de partituras impresas de Teodoro y Aurelio Gracia, así como los originales de las creaciones musicales de la compositora irunesa Sara Soto. La cantante y directora Nekane Lasarte y la pedagoga Luchy Manzisidor también han donado sus archivos.
Uno de los trabajos más intensos que se realizó el año pasado, y que todavía continúa, es el relacionado con las obras del vizcaíno Andrés Isasi. Gracias a una exposición en el Photomuseum se descubrieron unos negativos de partituras en cristal. Ahora se están recuperando para ver si están completas y se pueden interpretar.
Una sección central de Eresbil es la dedicada a recoger la creación de los compositores vasco-navarros. Las partituras ingresadas durante 2010 han incrementado esta sección con 568 nuevas. Sumadas a las existencias anteriores son 29.150 las de autores relacionados con Euskal Herria. De esa cifra, 7.131 son de obras corales a capella y 7.008 corales con acompañamiento. Para solistas hay 3.971.
Jon Bagüés destacó que durante el pasado ejercicio se produjo un ligero repunte de las editoriales musicales, en parte gracias a las nuevas tecnologías que permiten la autoedición y a las subvenciones concedidas desde hace tres años por el Gobierno Vasco.